miércoles, 5 de junio de 2019

Capitán y Maquinista Mauricio Niño de Rivera Taylor, Tripuló la mayoría de los barcos de la marina mercante abriendo rutas en el mar, con la brújula y las estrellas . y que dieron paso a la historia y la leyenda, e impulsando el desarrollo y progreso de esta bella Península..Falleció en La Paz, B.C.S. a la edad de 101 años..HONOR A QUIEN HONOR MERECE..
Revolucionarios de Baja California Sur..Encabezados por el General Felix Ortega. contra las fuerzas federales Huertistas, después del asesinato de Madero y Pino Suarez..el Capitán Ortega , habia combatido todo el trayecto de San José del Cabo al sur de La Baja California , las fuerzas estaban condenadas a perecer, pues no tenían ninguna esperanza de ser auxiliados , y que hasta el momento habían sido derrotados por falta de parque ; y no habían aceptado ninguna proposición ni ofrecimiento de pasarse al carrancismo. ..Felipe Ojeda Castro, y fotografías del Doctor Francisco Javier Carballo Lucero.
.Después de un bello atardecer crepuscular..las penumbras del ocaso tienden su manto sobre la hermosa, legendaria, e histórica Bahía de La Paz, B. C. S...un regalo de Dios que engalana la mirada, y fortalece el Espíritu..

.Los patos de cuello rojo, viajan desde Canadá hasta el estero , del mar del Pacífico en Baja California Sur, allá por el conejo. Este estero, es peligrosísimo , dijo Don Ricardo Carballo , su fondo es como arenas movedizas, que cuando el ganado se llega a meter en el, nunca los han podido sacar, allí se mueren, y la pesca de orilla en el mar del Pacífico, es muy buena y abundante. Los patos canadienses de cuello rojo, empiezan a llegar en el mes de Noviembre..las embravecidas olas del mar, estrellan su sobervia en las candentes arenas bañando el hermoso estero..es un bello espectáculo .
.Los patos de cuello rojo, viajan desde Canadá hasta el estero , del mar del Pacífico en Baja California Sur, allá por el conejo. Este estero, es peligrosísimo , dijo Don Ricardo Carballo , su fondo es como arenas movedizas, que cuando el ganado se llega a meter en el, nunca los han podido sacar, allí se mueren, y la pesca de orilla en el mar del Pacífico, es muy buena y abundante. Los patos canadienses de cuello rojo, empiezan a llegar en el mes de Noviembre..las embravecidas olas del mar, estrellan su sobervia en las candentes arenas bañando el hermoso estero..es un bello espectáculo .
A inicios de la década de los 90s, así lucian los vestigios de lo que fué la bonanza de EL BOLEO desde sus inicios el 7 de Julio de 1885 en Santa Rosalía, con la explotación a gran escala del mineral el cobre de la mejor calidad, y que dió fama mundial a Sudcalifornia..
LA PAZ QUE SE PERDIÓ
POR MANUELITA LIZARRAGA ALCARÁZ
“EL TRIUNFO...HISTÓRICO PUEBLO MINERO QUE SE NIEGA A MORIR”.
El pueblo de El Triunfo se fundó por Don Manuel de Ocio a mediado del siglo XVIII sobre una ranchería llamadas “Las casitas”, tomando luego el nombre de El Triunfo debido al descubrimiento de un inmenso placer minero de oro y plata de gran importancia en su época, ya que los trabajos subterráneos abarcaban de 25 a 30 millas y estaba equipado con modernas máquinas, un molino de 40 mazos para moler en seco, máquinas izadoras, taladradoras, compresores de aire, calderas y una completa y moderna planta de cianuro, capaz de beneficiar 400 toneladas de mineral, y sus minas diversas estuvieron conectadas con la hacienda por medio de un ferrocarril de vapor de vía angosta que conducía el mineral al molino en un recorrido de 10 kilómetros de vía que pasaba por un hermoso puente de piedra, del que aún quedan sus ruinas. Tenía más de 1000 hombres empleados durante todo el año y ocupaba 350 mulas para transportar la madera de los bosques a las minas.
El Triunfo fue cuna de hombres y mujeres ilustres, artistas, héroes revolucionarios, artesanos y de todos los oficios...el pueblo de más importancia en el distrito sur de Baja California después de la época misional donde habitaban las familias desde los más humildes hasta los de más acaudalados y rancio abolengo, dedicados a la explotación minera, al comercio con grandes tendejones, y otros a los oficios y artes: sastres, peluqueros, zapateros, panaderos, herreros, curtidores de cuero, carpinteros, etc., oficios de acuerdo a las necesidades de la época. La alta chimenea se yergue majestuosa como retando al tiempo...sus callecitas empedradas están impregnadas de huellas del pasado…los edificios en ruinas hablan de un antiguo esplendor, donde la plata y el oro circulaban en abundancia; así como también abundaban las hermosas leyendas de vetas de oro y plata parecidas, según, a raíces; de minas perdidas, de crímenes pasionales y de súbitas desapariciones entre muchas otras cosas.
Los alrededores del El triunfo fueron escenarios de cruentas e históricas batallas revolucionarias...en la iglesia pintada de rojo del lugar, a través de los años se han hecho excavaciones buscando tesoros, en especial, el de Don Manuel de Ocio, el fundador de los pueblos mineros en sudcalifornia. En 1880 funcionó una escuela particular de idiomas y también una de música...se dice que el padre Luis Moreto forjó siete cañones para la causa del liberalismo encabezada por el General Félix Ortega Aguilar en 1913. El triunfo fue el escenario donde se firmó el tratado PEDRIN NEGRETE que independizaba a Baja California de La Nueva España, en tanto no se definía la causa de la Independencia. Fue ese tratado la primera adhesión de una entidad mexicana al pacto federal en 1824. Asimismo, El Triunfo fue capital provisional del Distrito Sur de Baja California a finales del siglo XIX y llegó a tener una población de 10, 000 habitantes. El Triunfo fue el primer poblado mexicano con la totalidad de sus calles empedradas, por donde circulaban elegantes calesines y carruajes así como además de sus habitantes, carretones y carretas en 1835 fue comprado el Fundo legal del poblado por la compañía jabonera “La esperanza”, por tres cuarto de centavo por cada acre.
Un decreto del Presidente Don Benito Juárez Garcìa devolvió al pueblo esas tierras. La altísima chimenea de la planta, un portento de la ingeniería francesa fue edificada en dos etapas. La primera en 1860 y la segunda en 1892; magna obra realizada por el maestro albañil Don Librado Gama. La casa municipal se construyó en el año de 1860 y en el año de 1863 le fue instalado un reloj imperial, el que estaba ubicado en la misión de San José del Cabo durante 75 años. El Triunfo, cuenta con el único cementerio imperial construido para inhumar especialmente a los ciudadanos de ascendencia china. Sus puntos aledaños al triunfo son El arroyo hondo, la Pirigua, el zacatón, las parritas, el rosario y Los lamas, los que fueron teatros de numerosas hazañas revolucionarias.
Entre sus héroes destacaron: Martiniano Núñez, Zenón Ojeda, Manuel Martínez, Gregorio Domínguez, Abel Gutiérrez y la guerrillera Catalina Gutiérrez; hombres de letras Don Leopoldo ramos, José Rosario García Sánchez, Francisco Cota moreno, Fernando moreno Corral y Pablo Nolasco Ruiz, entre otros que escapan a la memoria. La longevidad de sus personas es notable en 1971, falleció Doña Irinea Domínguez Ojeda, de 137 años quien nació en 1839, y Don Miguelito Miranda Castro, cumplió el anterior 8 de mayo 106 años de vida, y varias personas nativas del histórico pueblo del Triunfo que tengo el gusto de conocer pasan los cien años, o ya le están llegando.
El triunfo, fue el lugar elegido por los refugiados extranjeros destacando el príncipe heredero del trono imperial de Manchuria, Juan León Man.
El triunfo es un pueblo con apasionante historia...sus habitantes son gente tesonera e intrépida dispuesta a luchar por su amada tierra...algunos de ellos se dedican a las artesanías, principalmente el tejido de palma, arte heredado por el señor Don Samuel Hayward, hombre muy laborioso e industrioso, de nacionalidad chilena y ascendencia inglesa, quien además de la palma trabajaba el barro, la madera, y la pasta de papel entre otras cosas. Don Samuel se casó con Doña Juanita Estrada una gran mujer triunfeña quien dominada todas las artes femeninas, en especial la elaboración de arreglos florales.
El triunfo...es un pueblo con historia.
…Por el placer de escribir…Recordar…Y compartir…
LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ALCÀRAZ
“EL REAL DE SANTA ANA...HISTORICO PUEBLO MINERO, FUE LA BASE DEL POBLAMIENTO DE BAJA CALIFORNIA SUR”.
• FUNDADA POR DON MANUEL DE OCIO.
La importancia histórica del real de Santa Ana ha sido poco estudiada por los historiadores; ya que la contribución de esta región al poblamiento de esta península es muy notable. Santa Ana fue el primer centro secular de las californias... lo fundó Don Manuel de Ocio, 14 años después de la sublevación indígena de las misiones del sur. Don Manuel de Ocio, llego en la tropa para apaciguar a los rebeldes pericues quienes con justa razón peleaban sus derechos. Antiguamente, el sistema misional creado por los padres jesuitas encabezados por Francisco Eusebio Kino, Juan María de Salvatierra, Bravo, Píccolo, el Atlante, y apóstol Juan de Ugarte entre otros muy importantes también, impedía, por su propia organización que se establecieran en estas tierras otra gente que no fueran aquellos que dependían y podían subsistir al amparo del sistema misional.
Sin embargo, hubo alguien que se atrevió a romper tales normas y se decidió a fundar un centro de población y de trabajo independiente del monopolio de la jerarquía religiosa: el soldado presidial de origen andaluz Don Manuel de Ocio, quien llegó a la península para ayudar en el apaciguamiento de la guerra general en 1734 y en la que perdieron la vida dos religiosos, el padre Tamaral, en San José del Cabo y Carranco en Santiago.
Don Manuel de Ocio, se dio de baja del presidio en virtud de que le sonrió la fortuna; debido a una tempestad, hubo un gran varamiento de concha madre perla en el año de 1740 y Don Manuel de Ocio se dedicó a la explotación y comercio de la perla, de la que hizo una gran fortuna; al grado de que pagaba a la corona de España el real quinto por doce mil pesos anuales, o sea de impuesto sobre las perlas extraídas que se pagaba al rey. Esto da una idea de la riqueza de los placeres perleros por esos años, además de que don Manuel de Ocio se dio el lujo de regalarle a la reina de España un largo collar compuesto de perlas balas, lo que confirma la cantidad de perlas extraídas a los mares del golfo de california para poder escoger las perlas de un collar de esa naturaleza.
Después de la decadencia de los placeres perleros, don Manuel de ocio se dedicó a la minería y ganadería, para lo que fundo el pueblo minero el real de Santa Ana; llegó a emplear más de 300 personas, entre blancos, negros, indios y yaquis, traídos algunos de la otra banda: vaqueros, mineros, marineros, arrieros, y de otras actividades y oficios, ya que sus instalaciones eran de la más modernas en su época, la reconocida escritora y periodista, Doña Dominga G. De Amao, dice que le tocó conocer a una ancianita con la marca en un muslo del fierro del Don Manuel de Ocio. Este, tenía la costumbre de marcar a los trabajadores como si fueran esclavos, igual que a sus bestias. He allí la importancia de la contribución familiar del Real de Santa Ana. Equilibró y aun supero a la de los centros militares, en un periodo de dos décadas. El real de Sana Ana dio origen además a los pueblos mineros de gran importancia en la península, donde en sus alrededores se formaron ranchos ganaderos, San Antonio, fundado por don Manuel de ocio en 1756; el realito del oro, y El triunfo, así como surgieron también los pueblos mineros El rosario, La sin rival, El valle perdido, entre otros que fueron después explotados por extranjeros y saquearon sus riquezas quedando pueblos fantasmas.
El fundador del Real de Santa Ana en 1748 precursor de poblamientos de ranchos sudcalifornianos y de muchas familias, surgieron del real de Santa Ana los apellidos, Cota, León, Duarte, Amador, Beltrán, A juque, Fajardo, Martínez, González, Lara, Flores, Moreno, Olachea, Morales, Barrera, Villa, Arballo, Geraldo, Gerardo, Cadena, Guerrero, Hirales, Ojeda, Orozco, García, Mendoza y Orantes, entre otros. Manuel de Ocio, soldado del presidio de Loreto, primer gran rico de la tierra peninsular, se casó con una hija del capitán Don Esteban Rodríguez Lorenzo, procrearon un hijo varón llamado Antonio y este a su vez tuvo varias hijas por lo que el apellido Ocio no fue difundido en la península.
Al parecer, hubo un bisnieto de Don Manuel llamado Antonio María, se casó en 1822 en San José del Cabo con Dolores Arguello, la hija menor de José Darío Arguello, último gobernador colonial de Baja California. Este Ocio, emigró a la alta california y de allá regresó a San José del Cabo después de la invasión norteamericana, venia casado en segundas nupcias con Narcisa Soto, con quien procreó numerosa familia, pero a finales del siglo XVIII aparece un hijo suyo con otra familia llamado Manuel Ocio, con oficio de jornalero. Otro hijo de Antonio María murió soltero en Ensenada en 1898, se llamaba Juan de la cruz. (Pablo L. Martínez.)
Don Manuel de Ocio, el primer rico de la península de Baja california, murió asesinado; una versión asegura que por los indios nativos; otros, que fue mandado matar por los depositarios de sus riquezas desde Guadalajara para quedarse con ellas, quizás nunca se sepa la verdad de este asunto, lo cierto es que después de la muerte del fundador del real de Sana Ana, alrededor de cinco mil cabezas de ganado entre herrado y orejano con la marca de Manuel de Ocio merodeaban por el sur de la península...
...De Don Manuel de Ocio, y del real de Santa Ana hay mucho que escribirse todavía...
Bibliografía
Historia Natural y Crónica de la antigua California, Miguel del Barco, edit. Unam.
Guía familiar de Baja California 1700-1900, Pablo L. Martínez, edit. Baja California.
…POR EL PLACER DE ESCRIBIR… RECORDAR Y COMPARTIR…
Mudos testigos de un promisorio pasado, estas ruinas de lo que fueron modernas instalaciones fundidoras de valioso mineral el cobre, en el BOLEO, en Santa Rosalía, a partir de 1885, aunque con aterioridad ya se explotaba en menor escala..foto tomada por esta humilde reportera gráfica a principio de la década de los 90s..

viernes, 31 de mayo de 2019

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ÁLCARAZ
“AQUEL PRIMERO DE JUNIO...SE CELEBRO UNA BODA EN EL MAR Y EL QUIQUI LUCERO, EN LA REGATA FUE EL GANADOR”.
Dentro de los festejos del día de la marina por la década de los 50 en nuestra preciosa bahía de La Paz...las olas arrastraban aquella gran corona de hermosas y perfumadas flores arrojadas al mar desde la fragata California por las autoridades de la época, en memoria de los valientes marinos quienes, en cumplimiento de su deber, por diversas causas perdieron la vida y duermen el sueño eterno en el fondo del mar. Después del luctuoso homenaje, la alegría se desbordaba en aquella fragata...se celebraba la primera boda en el mar.…el almirante Luis Jàcome Calderón y la señorita Esperanza Gonzalez Martínez unían sus vidas entre aquellos aromas de flores, azahares y brisa de mar.…bajo la bendición del capitán del barco. Antiguamente el capitán estaba facultado para celebrar matrimonios a bordo, y creo que hasta nuestros días...siendo quizás esta boda, la única que se celebra en el mar aquí en La Paz.
¡que recuerdos tan bellos de ese día de la marina! Los novios tiernamente bailaban, en aquella fragata mecida por el vaivén de las olas del mar, así como todos los invitados a tan importante acontecimiento, al compás de las notas musicales amenizadas por las orquestas del recuerdo, de don Rafael Castro y Don Luis Gonzalez haciendo un bello soneto con el murmullo del mar y graznar de gaviotas. Aquel primero de Junio, día de la Marina, mi hermana mayor y las muchachas González nos llevaron en la panga remando a canalete hasta la punta del muelle fiscal a disfrutar de estos tradicionales festejos...y desde el muelle se miraba mejor la competencia a nado hasta el mogote, donde participaban los pescadores del manglito y el esterito...hombres de gran arrojo...y las regatas a vela tendida que iniciaba desde punta prieta hasta el kiosco...las pangas y canoas de los leones del esterito y los manglitenses se distinguían por el tipo de vela. ¡y que hermoso se veían los velajes cuando los arrastraba el viento!, parecía que las embarcaciones llevaban motor (ni se conocían los motores en ese entonces).
¡viene ganando el quiqui Lucero, gritaba la gente emocionada,!, arriba los leones del Esterito!, no, a que gana el Gil Méndez o el Repollo, gritaban los manglitenses, y se armó el sano alboroto....aquellos musculoso pescadores empezaron a ser rueda, a aventar camisas, dagas y paliacates, a la arena, porque tantito nomás querían para liarse a golpes...así peleaban los jóvenes del ayer a puño pelón y a patada limpia aunque siempre traían la daga fajada en la cintura, no hacían uso de ella...y al término de la pelea se daban la mano. Esa era la costumbre de entre los pescadores de los barrios más antiguos de La Paz El Esterito y el Manglito. El cuchillo lo usaban para trabajar destazando tiburones y toda clase de peces que inundaban la bahía...ahora los jóvenes usan las dagas para sacarse el ombligo.
Aquella hermosa tarde del día de la marina, en la regata, al fin ganó el quiqui Lucero y le dieron un diploma, don Gilberto Lucero, respetable joven de la tercera edad que se nos adelantó en el camino en un viaje sin retorno; y que a sus años aun buceaba y pescaba, y entre los pescadores, por su valor, temple y arrojo le decía el León de los mares, terror de los tiburones. Mientras que la gente bailaba en el muelle fiscal al compás de la música de don Rafael Castro, y de Don Luis Gonzalez, sus tigrillos y los canarios, los maderos crujían; y de repente, ante la sorpresa de todos los ahí presentes, se cayó una muchacha de ropajes blancos al agua y no sabía nadar, se armó la escandalera, y con el arrojo y valentía que distinguen a nuestros hombres de mar “el chiricano Orantes”, abriéndose paso entre la asustada gente, a atropellones, codazos y empujes, con todo y daga al cinto, se lanzó al mar a salvar a la bella dama. Después de unas peripecias propias para el salvamento, sacó a la aterrorizada muchacha en brazos hasta la orilla. Y lo curioso de esto, es que el novio de la jovencita muy agradecido fue a darle las gracias al muchacho, y “el chiricano” le dijo “que gracias ni que ocho cuartos, la muchacha es mía porque yo la saqué”, y todo mundo soltó la carcajada por esta puntada del chiricano y ya se iban a agarrar a moquetes, pero la gente los separo a tiempo. Yo estaba muy niña, no supe el nombre de la muchacha ni el del chiricano, solo se que era un hombre muy valiente, muy moreno y muy simpático.
¡que festejos tan bonitos del día de la marina, de aquellos tiempos! Todas las familias sudcalifornianas asistían al malecón a estas tradicionales fiestas, las que se realizaban en el muelle fiscal y calle muelle. Las costureras tenían mucho trabajo porque todo mundo estrenaba ropa hasta mi abuela estrenaba enaguas. La fragata california lucía hermosa...se mecía al vaivén de las olas y al compás de la música de orquesta...la fiesta de bodas del almirante Luis Jàcome y Esperanza González Martínez continuaba...y en el malecón la alegría de las familias sudcalifornianas se desbordaban....los muchachos que participaban en los diferentes concursos que se organizaban, le pegaban el tarascón al cochi encebado, el que se les zafaba, y por allá caían de bruces en el piso, y el que lograba agarrarlo es porque era muy osado...!todo esto era muy divertido!, era toda una alegría...juegos de barril y el palo encebado con una talega con dinero amarrado en la punta, carrera de gatos, de encostalados, a la cuerda...cuanto se disfrutaban esta sana convivencia del día de la marina aquí en La Paz. era motivo de reunión para todas las familias y don Lencho Sánchez con su puesto, la mariposa, de raspados chocomiles y campesinas hacia su agosto, mientras en el barco del Varadero Abaroa la inolvidable profesora Jesús Rolland paseaba por la bahía a un grupo de alumnas de la escuela Rosendo Robles de las mas desatacadas, vestidas de marineras, esa era su costumbre, y don José Abaroa le daba todo el apoyo.
En algunas ocasiones, ponían el palo encebado también en el varadero de Abaroa y la bolsa con el dinero del premio lo amarraban en la punta del palo, y los pescadores muy emocionados camelaban aquella talega atascada de dinero y se ponían arena en las manos, pero ni así, pegaban el salto al palo, subían y subían y luego se iban hasta el suelo, hasta que lo lograban. Y con el cochio pelado, embarrado de cebo, el que lo pillaba se lo llevaba. Después de las competencias a nado, y de los veleros, don José Abaroa, acostumbraba hacer caguamadas en los palmares para que comiera todo el pueblo, amenizado con la música de las orquestas de don Rafael castro y de Don Luis Gonzalez, y las canoas las retacaban de cerveza y hielo. Que tiempos tan bonitos los días de la marina aquí en la Paz que se perdió, y el quiqui lucero, el terror de los tiburones casi siempre era el Ganon de las competencias de regata...
Ahora, los festejos son bonitos también, pero ya no hay aquellos eventos que reunían a toda la familia sudcaliforniana, ni hay boda en fragata, ni se caerá una muchacha al agua, ni competirá el león del esterito, porque su cabeza la blanqueo el mar y ya no esta físicamente entre nosotros, navega entre la bruma del tiempo en su barca caracola.
…Por el placer de escribir…Recordar…Y…Compartir…
LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ALCARAZ.
“EL HISTORICO MUELLE FISCAL... PUNTAL DEL PROGRESO Y DESARROLLO EN LA PAZ”
Después de más de 70 años de evangelización a los antiguos californios en estas tierras impartida por los padres jesuitas, quienes llegaron desde 1697, y de expulsión de la península en Febrero de 1768, ésta, quedó sumida en el abandono ya que de una población de casi 50 mil naturales, de acuerdo a las crónicas escritas por los mismos padres, la mayoría de los naturales legítimos propietarios de estas tierras, según se dice desaparecieron a consecuencia de las epidemias y cambio de cultura que trajeron los extranjeros...quedando algunos de ellos que lograron sobrevivir de acuerdo a sus costumbres. Al paso de los años, vino gente de todas partes a poblar nuevamente estas tierras, con una amalgama de conocimientos y costumbres; y se fueron asentando en los pueblos mineros al norte y sur del antiguo territorio; siendo el primero en trabajar las pesquerías de perlas, Don Manuel de Ocio; con la fundación del Real de Santa Ana, al decaer el comercio de la perla, y explotar las minas de oro y plata al sur de la península...Don Manuel de Ocio llegó a ser el más rico de la región, y pilar fundamental de las creación de ranchos en la entidad.
El comercio era por la vía marítima, y todo movimiento se hacía por la capital de las californias, Loreto. La Paz estaba despoblada hasta principios de la segunda década del siglo XIX. El soldado José Espinoza fue el primer habitante en esta ciudad, comisionado por las autoridades de la época para atender embarcaciones que fondeaban en este puerto, o que iban de paso. Al parecer este método no funcionó por mucho tiempo, y se puede decir que, a partir de la tercera década del siglo XIX, durante el gobierno de Don Juan Manuel Ruiz, La Paz se empezó a poblar y a desarrollarse el territorio de Baja California Sur. A consecuencia de que un maremoto casi destruyó el pueblo de Loreto en 1828, su capital fue cambiada al pueblo minero San Antonio, y posteriormente a La Paz; y en 1830, se abrió, la aduana marítima y el puerto de altura a la navegación. A partir de entonces todo el movimiento comercial, social y político se hacía por esta ciudad a través de la aduana, para esa fecha todavía no había muelle fiscal; era un fondeadero, y en pangos se realizaba la carga y descarga de mercancías de los buques de vela...grandes vapores venían por las perlas más bellas del más fino oriente, que dieron fama mundial a sudcalifornia... así como venían también por las más hermosas aves de fino y colorido plumaje, los que abundaban, ya que esta tierra era tropical según dice Doña Dominga G. De Amao, pero la devastación indiscriminada de árboles para el consumo de leña para las calderas de los pueblos mineros, la tenería Suela Viosca, la que llegó a procesar más de 300 vaquetas diarias, así como a los barcos de vapor y el consumo familiar, entre otras cosas, la convirtieron en desértica; y lógicamente, se fue acabando la fauna y la gran cantidad de aves raras que abundaban... cuentan los mayores que a todas horas desde la lejanía podía escucharse el alegre trino de pájaros de los más bellos ejemplares.
La Paz, fue y ha sido la perla más ambicionada por extranjeros. En 1822 sufrió la primera invasión pirática. En 1847 otra invasión con la guerra de los Estados Unidos... terribles piratas, como Walker y Cronwell, también pretendieron poseerla. Este último dio origen a la leyenda del tradicional “Coromuel”…El Pirata Covendish entre otros también suspiraban por ella... Durante el gobierno de Don Félix Gilbert, en 1862, se construyó el muelle fiscal...época de la invasión francesa, y que salieron a la defensa héroes sudcalifornianos encabezados por Don Manuel Márquez de León y Don Clodomiro Cota, Idelfonso Green entro otros. En el muelle fiscal, entre sus viejas maderas que ya no existen se escribió gran parte de la historia de sudcalifornia... con hechos históricos de gran trascendencia que fueron el cimiento para su desarrollo...ilustres personajes desembarcaron en él, como Don José María Pino Suárez... en épocas revolucionarias salían las cuerdas de presos rumbo a Sinaloa...así como todo el mineral de San Antonio y El Triunfo... el muelle fue mudo testigo del saqueo indiscriminado de la riqueza, como la pesquería de perlas, el guano, la sal, orchilla, oro, plata entre tantos otros recursos.
Por el histórico muelle fiscal atracaban los barcos que hicieron historia en la marina mercante, que hacían las rutas La Paz , Topolobampo Mazatlán, Guaymas y Manzanillo, así como al macizo continental transportando grandes cantidades de ganado, vaqueta de la mejor calidad procesadas en la tenería Suela Viosca, la concha Madre Perla por toneladas, el hígado y aleta de tiburón, pasaje, correspondencia y las mercancías para los principales comercios como la Casa Ruffo y la Torre Eiffel quien abastecía a los tendajones y a la población para todas sus necesidades de acuerdo a la época. La primera torre del vigía fue construida de madera y techumbre de palma en la primera década del siglo XX por el Ingeniero Don Alfredo Savin Cota desempeñó un papel muy importante en la navegación. Luego por la década de los 30 fue reconstruida de ladrillo y de mayor altura. Embarcaciones de gran calado, así como de las armadas perleras inundaban la bahía de La Paz, ante el largo catalejo prieto en la mirada contemplativa del “Güero” Gilberto y don Carlos Orozco, los campaneros del pueblo, quienes con gran júbilo lanzaba al vuelo la campana anunciando el arribo de las mencionadas embarcaciones ante las alegrías de los alijadores y estibadores que eficientemente desempeñaban su pesada labor de duras jornadas de sol a sol, cargando al hombro sobre un borriquete los costales de 70 kilogramos conteniendo diferentes granos; arroz, frijol, maíz, trigo entre otros, y quienes extenuados y felices con su paliacate anudado al cuello, al final de la jornada, enmarcados con los bellos atardeceres crepusculares de La Paz, y susurrantes palmeras, inundaban el malecón costero rumbo a sus hogares todos sudorosos, tintineándoles en los bolsillos aquellos pesotes de plata Ley 0720 del jornal diario que eran suficientes para cubrir las necesidades de su familia.
En el histórico muelle fiscal desembarcaron más de 300 familias sinarquistas procedentes de Acámbaro, Michoacán, el primero de enero de 1942 encabezados por su líder Salvador Abascal, quienes vinieron a colonizar el Valle de Santo Domingo, en María Auxiliadora o Plan de los caballos. Fueron los precursores que dio auge y bonanza a Ciudad Constitución con la siembra del algodón y el trigo, los que eran embarcados a granel en camioncitos de redilas a los almacenes nacionales de depósito y a la Inalapa, donde eran procesadas las pacas de algodón y luego eran embarcadas por el muelle fiscal hacia el macizo continental... claro, que todo esto fue posible gracias al esfuerzo conjunto de aguerridos choferes sudcalifornianos, que se las sabían de todas todas, pioneros del transporte en La Paz...Toda una época de oro y de trabajo en la región... con la Inalapa y la Aceitera de La Paz que aún quedan algunas ruinas, mudo testigo de un promisorio pasado... Segura estoy que antiguos comerciantes suspiran por esos tiempos, que llegó a su fin, con la inauguración del primer transbordador llamado La Paz en 1964. el muelle fiscal y esa arteria de La Paz la que fue de mayor importancia y movimiento quedó en silencio por un largo periodo... mucha gente quedó sin trabajo...Luego, dio inicio a la fayuca...la chancla de hule, el tenis, las telas sintéticas como la terlenka y el poliéster, sustituyeron las de calidad que disfrutábamos como los casimires ingleses, lanas, linos, algodón y otros así como a la vaqueta que calzaba nuestros pies... después, se establecieron en La Paz gentes de todas partes, muy trabajadoras por cierto con sus costumbres y tradiciones y si, llegó el progreso...otro progreso...que trajo aparejado enfermedades, drogadicción, desintegración familiar, pérdida de valores y cárceles llenas.
Ahora el histórico muelle fiscal y el moderno malecón costero es turístico...luce hermosísimo, con otros ropajes, con otro rostro que embellece nuestra ciudad y engalana la mirada de todo ser. Del histórico muelle fiscal, no se ha escrito nada todavía... es un venero de información abierta para los historiadores... ojalá que las nuevas generaciones de estudiantes se interesen por investigar y escribir más sobre la historia del muelle, el comercio en La Paz, y sus personajes que están vinculadas en la quinta fundación de La Paz en 1811, por el soldado Juan Espinoza quien fue el precursor para el desarrollo poblacional de esta ciudad y el primer gobernador don Juan Manuel Ruíz.
…y al vuelo de la campana…los campaneros del pueblo en la torre del vigía, don Carlos Orozco y el güero Gilberto, anunciaban ante la alegría de alijadores y estibadores el avistamiento de embarcaciones, que les darían a ganar aquellos pesotes de plata 0720…
Esta crónica fue publicada hace más de 20 años, en los principales medios de comunicación masiva en La Paz B.C.S.
…por el placer de escribir…recordar…y compartir…
En la invasión extranjera de 1847 en La Paz, así aparece la primera Misión de La Paz, la que fué fundada por los Padrs Juan de Ugarte, Bravo y Guillén el 4 de Noviembre de 1720, y fueron los padres residentes en ella, de 1720, 28, 1730, y 1734, Jaime Bravo, William Gordon, y 1736, Segismundo Taraval . La hostilidad de los indios de la región culminando en una rebelión general en Octubre de 1734, obligó al Padre Gordon a refugiarse en la isla Espíritu Santo, imposibilitando el dearrollo de la misión y causó su abandono en 1735. Dijo el historiador y escritor doctor Francisco Javier Carballo Lucero, que aunque la Misión fué restablecida en 1736, su uso fué ocasional , y las epidemias de 1742, 1744, y 1748, reducieron la población indígena , motivando su abandono permanente,,y así estuvo por mas de un siglo, porque en 1847, todavía aparece en la invasión extranjera...foto tomada del libro de Pablo L. Martínez, Historia de Baja California..yo recuerdo, que hace casi 30 años, en el antiguo Palacio de Gobierno, fué museo o biblioteca, y me encantaba pasar por allí a contemplar la cantidad de conchitas y caracoles que estaban en exivisión , y ademas de otras muchas cosas muy interesantes, había unas pinturas de las antiguas misiones , con misioneros, como de un metro de altura montados en unos caballetes, preciosas, y la capillita de la loma como le decían en la antiguedad, decía entre otras cosas, que lo que quedaba de ella la derribó un ciclón, por tal motivo, se fundó en otro lugar, la atual catedral de Nuestra Señora de La Paz, poniendo la primera piedra en 1861 el Padre Francisco Escalante...
Esta fué la prestigiada Escuela Particular 20 de Noviembre fundada por la Emérita Maéstra Concepción Casillas Seguame, a finales de los 40s, durante el Gobierno del General Rafaél M Pedrajo, y donde se formaron varias generaciones de niños. La planta de arriba, la derribó el ciclón Liza en el 76, y la parte de abajo, en ruinas, se ubica en 5 de Mayo, entre A. Serdán y Guillermo Prieto.