viernes, 31 de mayo de 2019

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ÁLCARAZ
“AQUEL PRIMERO DE JUNIO...SE CELEBRO UNA BODA EN EL MAR Y EL QUIQUI LUCERO, EN LA REGATA FUE EL GANADOR”.
Dentro de los festejos del día de la marina por la década de los 50 en nuestra preciosa bahía de La Paz...las olas arrastraban aquella gran corona de hermosas y perfumadas flores arrojadas al mar desde la fragata California por las autoridades de la época, en memoria de los valientes marinos quienes, en cumplimiento de su deber, por diversas causas perdieron la vida y duermen el sueño eterno en el fondo del mar. Después del luctuoso homenaje, la alegría se desbordaba en aquella fragata...se celebraba la primera boda en el mar.…el almirante Luis Jàcome Calderón y la señorita Esperanza Gonzalez Martínez unían sus vidas entre aquellos aromas de flores, azahares y brisa de mar.…bajo la bendición del capitán del barco. Antiguamente el capitán estaba facultado para celebrar matrimonios a bordo, y creo que hasta nuestros días...siendo quizás esta boda, la única que se celebra en el mar aquí en La Paz.
¡que recuerdos tan bellos de ese día de la marina! Los novios tiernamente bailaban, en aquella fragata mecida por el vaivén de las olas del mar, así como todos los invitados a tan importante acontecimiento, al compás de las notas musicales amenizadas por las orquestas del recuerdo, de don Rafael Castro y Don Luis Gonzalez haciendo un bello soneto con el murmullo del mar y graznar de gaviotas. Aquel primero de Junio, día de la Marina, mi hermana mayor y las muchachas González nos llevaron en la panga remando a canalete hasta la punta del muelle fiscal a disfrutar de estos tradicionales festejos...y desde el muelle se miraba mejor la competencia a nado hasta el mogote, donde participaban los pescadores del manglito y el esterito...hombres de gran arrojo...y las regatas a vela tendida que iniciaba desde punta prieta hasta el kiosco...las pangas y canoas de los leones del esterito y los manglitenses se distinguían por el tipo de vela. ¡y que hermoso se veían los velajes cuando los arrastraba el viento!, parecía que las embarcaciones llevaban motor (ni se conocían los motores en ese entonces).
¡viene ganando el quiqui Lucero, gritaba la gente emocionada,!, arriba los leones del Esterito!, no, a que gana el Gil Méndez o el Repollo, gritaban los manglitenses, y se armó el sano alboroto....aquellos musculoso pescadores empezaron a ser rueda, a aventar camisas, dagas y paliacates, a la arena, porque tantito nomás querían para liarse a golpes...así peleaban los jóvenes del ayer a puño pelón y a patada limpia aunque siempre traían la daga fajada en la cintura, no hacían uso de ella...y al término de la pelea se daban la mano. Esa era la costumbre de entre los pescadores de los barrios más antiguos de La Paz El Esterito y el Manglito. El cuchillo lo usaban para trabajar destazando tiburones y toda clase de peces que inundaban la bahía...ahora los jóvenes usan las dagas para sacarse el ombligo.
Aquella hermosa tarde del día de la marina, en la regata, al fin ganó el quiqui Lucero y le dieron un diploma, don Gilberto Lucero, respetable joven de la tercera edad que se nos adelantó en el camino en un viaje sin retorno; y que a sus años aun buceaba y pescaba, y entre los pescadores, por su valor, temple y arrojo le decía el León de los mares, terror de los tiburones. Mientras que la gente bailaba en el muelle fiscal al compás de la música de don Rafael Castro, y de Don Luis Gonzalez, sus tigrillos y los canarios, los maderos crujían; y de repente, ante la sorpresa de todos los ahí presentes, se cayó una muchacha de ropajes blancos al agua y no sabía nadar, se armó la escandalera, y con el arrojo y valentía que distinguen a nuestros hombres de mar “el chiricano Orantes”, abriéndose paso entre la asustada gente, a atropellones, codazos y empujes, con todo y daga al cinto, se lanzó al mar a salvar a la bella dama. Después de unas peripecias propias para el salvamento, sacó a la aterrorizada muchacha en brazos hasta la orilla. Y lo curioso de esto, es que el novio de la jovencita muy agradecido fue a darle las gracias al muchacho, y “el chiricano” le dijo “que gracias ni que ocho cuartos, la muchacha es mía porque yo la saqué”, y todo mundo soltó la carcajada por esta puntada del chiricano y ya se iban a agarrar a moquetes, pero la gente los separo a tiempo. Yo estaba muy niña, no supe el nombre de la muchacha ni el del chiricano, solo se que era un hombre muy valiente, muy moreno y muy simpático.
¡que festejos tan bonitos del día de la marina, de aquellos tiempos! Todas las familias sudcalifornianas asistían al malecón a estas tradicionales fiestas, las que se realizaban en el muelle fiscal y calle muelle. Las costureras tenían mucho trabajo porque todo mundo estrenaba ropa hasta mi abuela estrenaba enaguas. La fragata california lucía hermosa...se mecía al vaivén de las olas y al compás de la música de orquesta...la fiesta de bodas del almirante Luis Jàcome y Esperanza González Martínez continuaba...y en el malecón la alegría de las familias sudcalifornianas se desbordaban....los muchachos que participaban en los diferentes concursos que se organizaban, le pegaban el tarascón al cochi encebado, el que se les zafaba, y por allá caían de bruces en el piso, y el que lograba agarrarlo es porque era muy osado...!todo esto era muy divertido!, era toda una alegría...juegos de barril y el palo encebado con una talega con dinero amarrado en la punta, carrera de gatos, de encostalados, a la cuerda...cuanto se disfrutaban esta sana convivencia del día de la marina aquí en La Paz. era motivo de reunión para todas las familias y don Lencho Sánchez con su puesto, la mariposa, de raspados chocomiles y campesinas hacia su agosto, mientras en el barco del Varadero Abaroa la inolvidable profesora Jesús Rolland paseaba por la bahía a un grupo de alumnas de la escuela Rosendo Robles de las mas desatacadas, vestidas de marineras, esa era su costumbre, y don José Abaroa le daba todo el apoyo.
En algunas ocasiones, ponían el palo encebado también en el varadero de Abaroa y la bolsa con el dinero del premio lo amarraban en la punta del palo, y los pescadores muy emocionados camelaban aquella talega atascada de dinero y se ponían arena en las manos, pero ni así, pegaban el salto al palo, subían y subían y luego se iban hasta el suelo, hasta que lo lograban. Y con el cochio pelado, embarrado de cebo, el que lo pillaba se lo llevaba. Después de las competencias a nado, y de los veleros, don José Abaroa, acostumbraba hacer caguamadas en los palmares para que comiera todo el pueblo, amenizado con la música de las orquestas de don Rafael castro y de Don Luis Gonzalez, y las canoas las retacaban de cerveza y hielo. Que tiempos tan bonitos los días de la marina aquí en la Paz que se perdió, y el quiqui lucero, el terror de los tiburones casi siempre era el Ganon de las competencias de regata...
Ahora, los festejos son bonitos también, pero ya no hay aquellos eventos que reunían a toda la familia sudcaliforniana, ni hay boda en fragata, ni se caerá una muchacha al agua, ni competirá el león del esterito, porque su cabeza la blanqueo el mar y ya no esta físicamente entre nosotros, navega entre la bruma del tiempo en su barca caracola.
…Por el placer de escribir…Recordar…Y…Compartir…
LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ALCARAZ.
“EL HISTORICO MUELLE FISCAL... PUNTAL DEL PROGRESO Y DESARROLLO EN LA PAZ”
Después de más de 70 años de evangelización a los antiguos californios en estas tierras impartida por los padres jesuitas, quienes llegaron desde 1697, y de expulsión de la península en Febrero de 1768, ésta, quedó sumida en el abandono ya que de una población de casi 50 mil naturales, de acuerdo a las crónicas escritas por los mismos padres, la mayoría de los naturales legítimos propietarios de estas tierras, según se dice desaparecieron a consecuencia de las epidemias y cambio de cultura que trajeron los extranjeros...quedando algunos de ellos que lograron sobrevivir de acuerdo a sus costumbres. Al paso de los años, vino gente de todas partes a poblar nuevamente estas tierras, con una amalgama de conocimientos y costumbres; y se fueron asentando en los pueblos mineros al norte y sur del antiguo territorio; siendo el primero en trabajar las pesquerías de perlas, Don Manuel de Ocio; con la fundación del Real de Santa Ana, al decaer el comercio de la perla, y explotar las minas de oro y plata al sur de la península...Don Manuel de Ocio llegó a ser el más rico de la región, y pilar fundamental de las creación de ranchos en la entidad.
El comercio era por la vía marítima, y todo movimiento se hacía por la capital de las californias, Loreto. La Paz estaba despoblada hasta principios de la segunda década del siglo XIX. El soldado José Espinoza fue el primer habitante en esta ciudad, comisionado por las autoridades de la época para atender embarcaciones que fondeaban en este puerto, o que iban de paso. Al parecer este método no funcionó por mucho tiempo, y se puede decir que, a partir de la tercera década del siglo XIX, durante el gobierno de Don Juan Manuel Ruiz, La Paz se empezó a poblar y a desarrollarse el territorio de Baja California Sur. A consecuencia de que un maremoto casi destruyó el pueblo de Loreto en 1828, su capital fue cambiada al pueblo minero San Antonio, y posteriormente a La Paz; y en 1830, se abrió, la aduana marítima y el puerto de altura a la navegación. A partir de entonces todo el movimiento comercial, social y político se hacía por esta ciudad a través de la aduana, para esa fecha todavía no había muelle fiscal; era un fondeadero, y en pangos se realizaba la carga y descarga de mercancías de los buques de vela...grandes vapores venían por las perlas más bellas del más fino oriente, que dieron fama mundial a sudcalifornia... así como venían también por las más hermosas aves de fino y colorido plumaje, los que abundaban, ya que esta tierra era tropical según dice Doña Dominga G. De Amao, pero la devastación indiscriminada de árboles para el consumo de leña para las calderas de los pueblos mineros, la tenería Suela Viosca, la que llegó a procesar más de 300 vaquetas diarias, así como a los barcos de vapor y el consumo familiar, entre otras cosas, la convirtieron en desértica; y lógicamente, se fue acabando la fauna y la gran cantidad de aves raras que abundaban... cuentan los mayores que a todas horas desde la lejanía podía escucharse el alegre trino de pájaros de los más bellos ejemplares.
La Paz, fue y ha sido la perla más ambicionada por extranjeros. En 1822 sufrió la primera invasión pirática. En 1847 otra invasión con la guerra de los Estados Unidos... terribles piratas, como Walker y Cronwell, también pretendieron poseerla. Este último dio origen a la leyenda del tradicional “Coromuel”…El Pirata Covendish entre otros también suspiraban por ella... Durante el gobierno de Don Félix Gilbert, en 1862, se construyó el muelle fiscal...época de la invasión francesa, y que salieron a la defensa héroes sudcalifornianos encabezados por Don Manuel Márquez de León y Don Clodomiro Cota, Idelfonso Green entro otros. En el muelle fiscal, entre sus viejas maderas que ya no existen se escribió gran parte de la historia de sudcalifornia... con hechos históricos de gran trascendencia que fueron el cimiento para su desarrollo...ilustres personajes desembarcaron en él, como Don José María Pino Suárez... en épocas revolucionarias salían las cuerdas de presos rumbo a Sinaloa...así como todo el mineral de San Antonio y El Triunfo... el muelle fue mudo testigo del saqueo indiscriminado de la riqueza, como la pesquería de perlas, el guano, la sal, orchilla, oro, plata entre tantos otros recursos.
Por el histórico muelle fiscal atracaban los barcos que hicieron historia en la marina mercante, que hacían las rutas La Paz , Topolobampo Mazatlán, Guaymas y Manzanillo, así como al macizo continental transportando grandes cantidades de ganado, vaqueta de la mejor calidad procesadas en la tenería Suela Viosca, la concha Madre Perla por toneladas, el hígado y aleta de tiburón, pasaje, correspondencia y las mercancías para los principales comercios como la Casa Ruffo y la Torre Eiffel quien abastecía a los tendajones y a la población para todas sus necesidades de acuerdo a la época. La primera torre del vigía fue construida de madera y techumbre de palma en la primera década del siglo XX por el Ingeniero Don Alfredo Savin Cota desempeñó un papel muy importante en la navegación. Luego por la década de los 30 fue reconstruida de ladrillo y de mayor altura. Embarcaciones de gran calado, así como de las armadas perleras inundaban la bahía de La Paz, ante el largo catalejo prieto en la mirada contemplativa del “Güero” Gilberto y don Carlos Orozco, los campaneros del pueblo, quienes con gran júbilo lanzaba al vuelo la campana anunciando el arribo de las mencionadas embarcaciones ante las alegrías de los alijadores y estibadores que eficientemente desempeñaban su pesada labor de duras jornadas de sol a sol, cargando al hombro sobre un borriquete los costales de 70 kilogramos conteniendo diferentes granos; arroz, frijol, maíz, trigo entre otros, y quienes extenuados y felices con su paliacate anudado al cuello, al final de la jornada, enmarcados con los bellos atardeceres crepusculares de La Paz, y susurrantes palmeras, inundaban el malecón costero rumbo a sus hogares todos sudorosos, tintineándoles en los bolsillos aquellos pesotes de plata Ley 0720 del jornal diario que eran suficientes para cubrir las necesidades de su familia.
En el histórico muelle fiscal desembarcaron más de 300 familias sinarquistas procedentes de Acámbaro, Michoacán, el primero de enero de 1942 encabezados por su líder Salvador Abascal, quienes vinieron a colonizar el Valle de Santo Domingo, en María Auxiliadora o Plan de los caballos. Fueron los precursores que dio auge y bonanza a Ciudad Constitución con la siembra del algodón y el trigo, los que eran embarcados a granel en camioncitos de redilas a los almacenes nacionales de depósito y a la Inalapa, donde eran procesadas las pacas de algodón y luego eran embarcadas por el muelle fiscal hacia el macizo continental... claro, que todo esto fue posible gracias al esfuerzo conjunto de aguerridos choferes sudcalifornianos, que se las sabían de todas todas, pioneros del transporte en La Paz...Toda una época de oro y de trabajo en la región... con la Inalapa y la Aceitera de La Paz que aún quedan algunas ruinas, mudo testigo de un promisorio pasado... Segura estoy que antiguos comerciantes suspiran por esos tiempos, que llegó a su fin, con la inauguración del primer transbordador llamado La Paz en 1964. el muelle fiscal y esa arteria de La Paz la que fue de mayor importancia y movimiento quedó en silencio por un largo periodo... mucha gente quedó sin trabajo...Luego, dio inicio a la fayuca...la chancla de hule, el tenis, las telas sintéticas como la terlenka y el poliéster, sustituyeron las de calidad que disfrutábamos como los casimires ingleses, lanas, linos, algodón y otros así como a la vaqueta que calzaba nuestros pies... después, se establecieron en La Paz gentes de todas partes, muy trabajadoras por cierto con sus costumbres y tradiciones y si, llegó el progreso...otro progreso...que trajo aparejado enfermedades, drogadicción, desintegración familiar, pérdida de valores y cárceles llenas.
Ahora el histórico muelle fiscal y el moderno malecón costero es turístico...luce hermosísimo, con otros ropajes, con otro rostro que embellece nuestra ciudad y engalana la mirada de todo ser. Del histórico muelle fiscal, no se ha escrito nada todavía... es un venero de información abierta para los historiadores... ojalá que las nuevas generaciones de estudiantes se interesen por investigar y escribir más sobre la historia del muelle, el comercio en La Paz, y sus personajes que están vinculadas en la quinta fundación de La Paz en 1811, por el soldado Juan Espinoza quien fue el precursor para el desarrollo poblacional de esta ciudad y el primer gobernador don Juan Manuel Ruíz.
…y al vuelo de la campana…los campaneros del pueblo en la torre del vigía, don Carlos Orozco y el güero Gilberto, anunciaban ante la alegría de alijadores y estibadores el avistamiento de embarcaciones, que les darían a ganar aquellos pesotes de plata 0720…
Esta crónica fue publicada hace más de 20 años, en los principales medios de comunicación masiva en La Paz B.C.S.
…por el placer de escribir…recordar…y compartir…
En la invasión extranjera de 1847 en La Paz, así aparece la primera Misión de La Paz, la que fué fundada por los Padrs Juan de Ugarte, Bravo y Guillén el 4 de Noviembre de 1720, y fueron los padres residentes en ella, de 1720, 28, 1730, y 1734, Jaime Bravo, William Gordon, y 1736, Segismundo Taraval . La hostilidad de los indios de la región culminando en una rebelión general en Octubre de 1734, obligó al Padre Gordon a refugiarse en la isla Espíritu Santo, imposibilitando el dearrollo de la misión y causó su abandono en 1735. Dijo el historiador y escritor doctor Francisco Javier Carballo Lucero, que aunque la Misión fué restablecida en 1736, su uso fué ocasional , y las epidemias de 1742, 1744, y 1748, reducieron la población indígena , motivando su abandono permanente,,y así estuvo por mas de un siglo, porque en 1847, todavía aparece en la invasión extranjera...foto tomada del libro de Pablo L. Martínez, Historia de Baja California..yo recuerdo, que hace casi 30 años, en el antiguo Palacio de Gobierno, fué museo o biblioteca, y me encantaba pasar por allí a contemplar la cantidad de conchitas y caracoles que estaban en exivisión , y ademas de otras muchas cosas muy interesantes, había unas pinturas de las antiguas misiones , con misioneros, como de un metro de altura montados en unos caballetes, preciosas, y la capillita de la loma como le decían en la antiguedad, decía entre otras cosas, que lo que quedaba de ella la derribó un ciclón, por tal motivo, se fundó en otro lugar, la atual catedral de Nuestra Señora de La Paz, poniendo la primera piedra en 1861 el Padre Francisco Escalante...
Esta fué la prestigiada Escuela Particular 20 de Noviembre fundada por la Emérita Maéstra Concepción Casillas Seguame, a finales de los 40s, durante el Gobierno del General Rafaél M Pedrajo, y donde se formaron varias generaciones de niños. La planta de arriba, la derribó el ciclón Liza en el 76, y la parte de abajo, en ruinas, se ubica en 5 de Mayo, entre A. Serdán y Guillermo Prieto.
Festejo al primer centenario del nacimiento del Benemérito de las Áméricas Licenciado Don Benito Juárez García, uno de los mejores hombres que produjo la humanidad. Año de 1906 en La Paz, en el Jardín Velasco, ya estaba ese monumento, y la Parroquia de Nuestra Señora de La Paz, lucía sin torres todavía, porque la primera se inauguró en 1910..
En su mayoría , los ciudadanos en ésa época, año de 1906 todos vestidos de blanco durante el festejo del primer centenario del nacimiento de quien fué uno de los mejores Presidentes de México Licenciado Don Benito Juárez García, así lucía el kioco de la plazuela en La Paz, B.C.S.
Desfile de la primera generación de estudiantes de la Academia Comercial Salvatierra, por la Avenida 5 de Mayo, entre Madero y Revolución al finalizar la década de los 40s, en La Paz, B. C. S. ..perdón, se me atravesaron las fotos, asi que las voy a comentar juntas..Un reclutamiento de Revolucionarios en las famosas "Cuerdas", durante la Revolución del General Felix Ortega en 1913, en contra de la usurpación Huertista..es la calle Revolución, entre el arrollo Central , ahora 16 de Septiembre, rumbo a la 5 de Mayo..Así cerraban la 16, con las famosas cuerdas..