domingo, 4 de marzo de 2018


LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA

“EL SIETE DE MARZO DEL 2003, NACIO A LA VIDA ETERNA EL AMERITADO MAESTRO CESAR HUGO PIÑEDA CHACON”.


·        Maestro tenías que ser...camino de la esperanza.
·        Casi siete décadas de entrega absoluta en la labor magisterial.
·        Por sus incontables méritos...el Museo Regional de Antropología e Historia, lleva su ilustre nombre.
·        Fue fundador del Club de Exploradores “Huaxoros”, y que dio pie al Movimiento Scouts de Baja California Sur, al cual dedicó 25 años de su vida.
·        Fue merecedor de más de 130 reconocimientos destacando en variados campos de la educación y la cultura.
·        Fue el creador de los escudos estatal y municipal.
·        En el campo de la pintura y el diseño, se puede apreciar su obra pictórica; así como su labor en la difusión y el impulso a los valores sudcalifornianos.
·        Fue precursor en la consolidación de la apertura en 1981 del Museo Regional de Antropología e Historia así como de otras instituciones similares.
·        En sus escritos sobresalen poemas, narrativas, más de doce guiones educativos sobre temáticas como: las pinturas rupestres, la sierra de la laguna, la historia de la Ciudad de La Paz, entre otras.
·        LA ROTONDA DE LOS SUDCALIFORNIANOS ILUSTRES, ESPERA SUS RESTOS MORTALES.


El anterior siete de Marzo del dos mil tres, nació a la vida eterna el ameritado e ilustre sudcaliforniano profesor Cesar Hugo Piñeda Chacón, motivo por el cual dedico este sentido homenaje, a quien con su dedicación y esfuerzo labró el futuro de incontables generaciones de profesionistas, moldeando su personalidad y forjando su carácter, y segura estoy que el pueblo sudcaliforniano comparte este sentir y valora en su justa dimensión la obra educativa de tan distinguido maestro.

Profesor Cesar Piñeda Chacón, maestro no es aquel que sólo ha cumplido con sus diarias tareas impuestas por la sociedad, maestro es aquel, que como él, motivado por una mística de servicio entregó lo mejor de sí mismo, de sus conocimientos y valores morales, y que proyectó su tarea a la comunidad. ¡Estos valores fundamentales que identifican y le dan sustento al servicio educativo ha sido el sello indiscutible de su personalidad...! ¡MAESTRO TENIAS QUE SER! ....¡MAESTRO DE VOCACION!... ¡MAESTRO AUTENTICO!

El profesor Cesar Hugo Piñeda Chacón, vio la luz primera en esta ciudad de La Paz el 28 de Noviembre de 1912, cuando estaba en su auge la extracción de la madre perla, la ganadería, minería y la pesca. Siendo sus padres Don Filemón Cecilio Piñeda Contreras y Victoria Chacón Meza de gratos recuerdos. Cabe destacar que Don Filemón fue reconocido poeta autodidacta sudcaliforniano, de quien su hijo Cesar Hugo heredó el gusto por la lectura y manifestaciones culturales.

Eran tiempos revolucionarios en el país, y por consiguiente en esta entidad, con una población de 40 mil habitantes en todo el distrito sur en aquella época, cuando surge la figura revolucionaria del General Félix Ortega Aguilar, y entre tiros de escopetas y sobresaltos, el pequeño César daba sus primeros pasos. Su infancia transcurrió en la tranquilidad de aquella Paz de los años 20, de molinos de viento, huertos familiares y barcos mercantes entre tantas otras cosas  de evocadores recuerdos, disfrutando de sus bellezas naturales, de la unidad familiar, compartida con sus nueve hermanos. Apenas tenía Cesar Hugo  diez añitos, cuando la infancia se despide con un doloroso acontecimiento; su padre Filemón falleció en Mayo de 1922. Cesar Hugo se fue forjando y moldeando su carácter en el yunque de la vida misma, y gracias a la inteligencia y abnegada entrega de una madre que supo educarlo en el hogar, aprendió a ser autosuficiente y a autoestimarse.

El ilustre maestro, a sus noventa años de edad y con el corazón repleto de satisfacciones, recordaba con veneración a su inolvidable maestra de primaria en su feliz infancia, Zarina Cota; y con especial cariño a toda la gente que enmarcó el trayecto del sendero de su luminosa y fructífera vida.
Los estudios primarios los realizaron en su ciudad natal; y para poder continuar a nivel más avanzado, hubo de viajar a la Ciudad de México en donde tuvo la suerte de incorporarse a la escuela a través de la cual se le facilitó tomar cursos de pinturas en la prestigiada escuela San Carlos. Dado su interés de complementar su formación, tomó un curso de oratoria con el maestro Manuel Bernal; al término de este periodo formativo, Cesar Hugo se dirige a Michoacán como profesor rural.

Son los convulsionados años de la guerra cristera la que le dejó muy amargos recuerdos; esta fuerte y conmovedora experiencia continuaba viva en su memoria y en su corazón recordaba con nostalgia a los cientos de campesinos que salieron a despedirle y a pedirle que no se fuera. Habían pasado tres años y en ellos de la animadversión a la admiración;  sus logros son una de esas satisfacciones que solo quien tiene el poder de darse a los demás con generosidad, puede lograr, y esta generosidad marcó su vida. Después de tantas experiencias y satisfacciones como maestro rural a su regreso a su tierra natal, a esta hermosa ciudad capital La Paz, integrado a la docencia, se da a la tarea de buscar nuevas alternativas; por lo cual introduce el esculturismo en el salón de clases, y posteriormente se le encomienda la tarea de diseminarlo en todo el Estado.

Los jóvenes de ayer y de hoy le reconocen su valioso aporte al cual los hace parte de esta valiosa experiencia formadora que trascendió en la historia educativa de Sudcalifornia. El profesor Piñeda Chacón por su permanente lucha y tenacidad en el trabajo de difusión educativa y cultura fue merecedor de más de 130 reconocimientos destacando en variados campos. Casi siete décadas de labor magisterial, y los frutos de su entrega se aprecian en un sinnúmero de destacados alumnos que no olvidan esta valiosa formación. En el campo de la cultura y el diseño se puede apreciar tanto su obra pictórica como su labor en la difusión y el impulso a los valores sudcalifornianos. Fue asimismo el creador de los escudos estatal y municipal del Estado de BCS.

El profesor Cesar Piñeda Chacón fue además fundador del Club de Exploradores Huaxoros que dio pie al movimiento Boys Scouts en Baja California Sur, dedicándole más de 25 años de su vida. Es también esta actividad en la que se rescata y conoce el patrimonio cultural dispersos en las  zonas rurales la que provee el material con que se inicia el Museo territorial, y a partir de éste se crea el Patronato para la Preservación del Patrimonio Histórico  Cultural de Baja California Sur, A.C. el cual da la pauta para que finalmente se consolide en 1981 el Museo Regional de Antropología e Historia. En sus escritos sobresalen poemas, narrativas, entre las que se cuentan: “La leyenda de las clavellinas”, así como  la realización de más de doce guiones educativos sobre temáticas tan distintas como las pinturas rupestres, la sierra de la laguna, la historia de la ciudad de La Paz, rescate de los valores culturales de las comunidades rurales de Baja California Sur, entre otras.

Su participación activa en eventos sociales y culturales favoreció el desarrollo de instituciones gubernamentales y privadas como: El Club de Leones, Colegio Anáhuac, Mutualista Unión, Seminario de Cultura Mexicana, A. C, Sala Ibo, entre otras. Han pasado los años y los inviernos escarcharon sus cabellos, y después de la misión cumplida más allá de las metas, pasó su vida al calor de su hogar rodeado de su familia quien mentalmente continuaba activo recordando con veneración a su adorada esposa María Consuelo Geraldo de Piñeda, quien hace algunos años se le adelantó en el camino y le dejó el regalo más  hermoso de su vida, además de su recuerdo, seis hijos: César, Víctor, Hugo, Aldo, Luis y Victoria, quienes le dieron la dicha de nueve nietos, bisnietos, así como nueras y yernos. El profesor Piñeda Chacón hasta sus últimos momentos continuaba alimentándonos con su riqueza espiritual con su ejemplo de lucha positiva, creativa y honesta por las causas nobles de la educación y la cultura, por los valores trascendentes que nos permite ver con mayores esperanzas el futuro de la niñez y la juventud...DESCANSE EN PAZ.

Esta semblanza fue publicada hace quince años en los prestigiados medios de comunicación el sudcaliforniano, revista compás, y en contacto directo del centro de radio y televisión canal 10.

…Por el placer de escribir…Recordar…Y compartir…







viernes, 2 de marzo de 2018

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ÀLCARAZ
…CON LOS PELOS DE PUNTA…
“LA QUINTA”…DE DON ALFREDO SAVIN COTA…. Y LOS ESPANTOS DE “LA QUINTA”….
• EL FUERTE Y LASTIMERO LAMENTO QUE SALIA DE LA QUINTA Y SE ESCUCHABA A VARIAS CUADRAS A LA REDONDA, ESPANTABA AL VECINDARIO DE LA PRIMERA DECADA DE LOS 50`s… UNOS CREAIN QUE ERA LA LLORONA, OTROS QUE ESTABAN GOLPEANDO A UNA MUJER….
• EN VUELTA TODA ELLAEN NEGROS ROPAJES, QUEJANDOSE, COMO CON GRAN SUFRIMIENTO, SALIA DE LA QUINTA DE DON ALFREDO, UNA MUJER CON EL ROSTRO CUBIERTO, CON UN TÀPALO NEGRO, VOLANDOLE LA LARGA CABELLA NEGRA AL VIENTO, Y LE DABA LA VUELTA A LA CUADRA DE LA QUINTA, SEGUIDA POR DOS GRANDES PERROS NEGROS, CON LOS OJOS ENSENDIDO COMO ARDIENTES BRAZAS.
• FUERON MUCHOS LOS QUE VIERON UN CARRUAJE TIRADO AL TROTE POR DOS BRIOSOS CORCELES NEGROS, QUE SALIAN PO R EL ARCO DE LA PUERTA PRINCIPAL DE LA QUINTA, POR LA SERDAN, Y RELINCHOS, ASÌ COMO EL ALEGRE RUIDO COMO DE CASTAÑUELAS DE LAS RUEDAS DEL CARRUAJE, QUE DESPERTABAN AL VECINDARIO DORMIDO.
• A PRINCIPIOS DE LA DECADA DE LOS 50`s, EN MIS 6 AÑITOS DE FELIZ INFANCIA…ERA UNA HERMOSA MANSION EN MEDIO DE TODA LA MANZANA, QUE POCO SE MIRABA POR FUERA, ESTABA CERCADA DE PIEDRA Y TABLONES DE MADERA A SU ALREDEDOR, Y SOBRE LA CALLE REVOLUCION HABIA FRONDOSOS PINOS, DONDE DECIAN LOS MAYORES SE PERDIA “EL NAGUDO”, JUSTO FRENTE A LA CUARTERIA DONDE VIVIAMOS.
• LA QUINTA QUE FUNDO DON ALFREDO SAVIN EN LOS AÑOS AQUELLOS, ESTA UBICADA EN LAS CALLES REVOLUCION, MARQUEZ DE LEON, AQUILES SERDAN Y LEGASPI.
“EL NAGUDO” era parte del terror de los alrededores de la quinta, un hombre grandote vestido de negro, de largo capote y sombrero de copa alta, salía también de la quinta de Don Alfredo Savin, era otro hecho terrorífico en aquellos años… Al caer las penumbras empezaban los temores del vecindario, tarde se les hacía, para irse a acostar a la chamaquero, y a los adultos, y a las 7 de la tarde ya estaban en la cama, y las jovencitas y jovencitos regresaban temprano de los baile, del cine, o de la calle… Los espantos de la quinta y de la mayoría de las mansiones de la paz, aquella, era un buen acicate para obedecer y estar a buena hora en casa; quizá era verdad o mentira, pero lo cierto es que los mayores mediante el temor, lograban someter a la obediencia y al respeto a los hijos… Y lo cierto también es que eran muy bonito todos esos cuentos de espantos y aparecidos que nos contaban, dándole vuelo a la imaginación, era parte de las costumbres de antes, y ahora también a los niños y jóvenes les gusta escuchar de esas narrativas…
Por las noches, la gente evitaba pasar por los alrededores de la quinta, la que además era un punto de referencia en la paz… Mi mente vuela al pasado y afloran los recuerdos… en la cuartería, frente a la quinta, por la Revolución, vivía Doña Titita de Betancourt, nosotros, y Doña Lupita Zendejas, de las que recuerdo… Don Arturo no sé si hermano o esposo de Doña Titita estaba muriendo… Alrededor de su cama y a la luz de los candiles estaba la familia entre plegarias llorándolo… Una de ella dijo, “¡Pobrecito además de la enfermad está asustado, vio otra vez hace dos noches el bulto ese que vuela, que sale de la quinta, y al nagudo sacudiendo el capote negro entre los pinares”…. “El popocha”, hijo de doña lupita Zendejas, estaba por ahí también, y dijo “Yo por eso me acuesto temprano, por que eh visto dos veces a la mujer de negro con sus dos perros prietos”; entonces mi madre tercio y dijo hay que darle té con palo de Brasil y azares para el susto, Y el pachuco y yo nada más pelábamos los ojos espantados. Y total que don Arturo se murió, también le habían amputado una pierna… hasta parece que estoy viendo a doña Titita llorando, y a toda la familia en aquel cuarto, apenas iluminado por las velas frente a la quinta… Una antigua mansión que ha dado paso a la historia y la leyenda.
“El sordo Camacho, el herrero del pueblo, el que siempre estaba tiznado por el hollín de su fragua vivía al otro lado de la quinta, por la Serdán… En aquella ocasión que llevamos mi hermana María de Jesús y yo a soldar una Olla, estaba el arreglando una rueda de carreta, y al preguntarle que sí que era eso, contesto pelando los ojos, “Es una rueda de carreta para el carretón de Don chito, no para la del carruaje negro que sale por las noches por esa puerta”, y apunto para la quinta, donde se divisaba adentro del solar un gran árbol, lo vimos con los ojos muy pelones, y continuo “ en esa casona espantan mucho, yo eh visto tantas cosas, pero lo que más me asusto fue el carruaje tan antiguo, con farolitos encendidos por fuera, tirado por dos briosos corceles prietos, que iban saliendo de la quinta, sin cochero, sin pasajero, y seguido de dos perros prietos, perdiéndose en la distancia de la obscuridad de la noche, ya varias personas lo han visto, y lo curioso es que en la quinta no tienen en ese tipo de carruajes”.
El doloroso alarido que salía de la mencionada mansión y que se escuchaba varias cuadras a la redonda, hacían que se enchinara la piel, y se les hiciera un nudo en la garganta, al que tenía el infortunio de escucharlo… fue en vísperas de navidad aquella tarde, temprano todavía, fuimos mi hermanita y yo por las cajas de cartón, al tendejón de “DON MITO” para ponerla en los pies de la cama, como era la costumbre para que Santa Claus nos trajera los regalos, y las guardamos detrás de la puerta…. Aquella noche mi padre tumbo la puerta de una patada ¡Venia espantado! Según, escucho el feo alarido de una mujer, y la vio toda vestido negro, caminando alrededor de la cuadra de la quinta seguía de sus dos perros prietos, y al dar la vuelta a la esquina ¡FLOTABAN!, no pisaban el suelo, lo cierto es que los cartones se rompieron y mi papá por muchos tiempos no tomo su tequila de las famosas burritas.
De la quinta hay mucho que contar, pero sobre todo de Don Alfredo Savin Cota, quien fundo la quinta al finalizar el siglo pasado, y vivió muchos años en ella. Don Alfredo Savin fue un personaje muy importante en la paz, y no se le ha hecho justicia, pero eso ya es otro tema.
Y por los alrededores de la quinta de Don Alfredo Savin, son muchos los espantados con el elegante y antiguo carruaje, tirado por Briosos corceles negros, así como por la mujer de negro, seguida de dos perros prietos de ojos encendidos como tizones, y muchos espantos más a través de los años….
…Por el placer de Escribir…. Recordar… Y … Compartir…

lunes, 26 de febrero de 2018

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA
“LA COCINA DE MI MADRE…EN CUARESMA”
• TENIAMOS TANTA ABUNDANCIA DE PRODUCTO MARINO, QUE LA CUARESMA EN CASA ERA ESPECIAL.
• GRACIAS A POLENCHO, MI HERMANO EL PESCADOR DEL LEGENDARIO BARRIO EL MANGLITO, DISFRUTABAMOS TODO AQUELLO.
• AL VER MI CAZUELITA DE BARRO, HONDA Y OREJONA, ME HIZO RECORDAR AQUEL CALDITO DE CALLO DE HACHA CON ARROZ, Y DE ALMEJA CON TODO Y OLANES, ENTRE OTROS GUISADOS ¡SABROSISIMOS Y SENCILLOS!
El humo de aquella inolvidable cocina de evocadores y gratos recuerdos, olores y sabores, no empañaban la hermosa faz de mi madre tras la encalada hornilla de lumbreantes tizones encendidos y cazuelas de barro llenas de exquisitos guisados sobre el pretil de la hornilla. Ella siempre estaba sonriente, a veces cantando, como los jilgueros, pendiente de que su familia disfrutara de aquellos manjares por ella preparados. “La comida hecha en cazuela de barro decía ella es muy sana y sabrosa”…El frijol lo cocía en hoya de barro y se guisaba también en cazuela de barro con manteca de puerco de aquello criados en casa; el café, el trigo para el atole, se tostaba en apaste de barro, antes, se acostumbraba que parte del desayuno era pinole con leche; el que también se tostaba el maíz y se molía en el molino donde se molía el nixtamal para las tortillas; así como la avena hecha también en apaste de barro. Los postres como el arroz con leche bronca, los dulces en almíbar, de mango, tomate, guayaba, limón, camote, toronja, calabaza, entre otras, también los hacían en apaste de barro; y que sabrosos y saludables.
Al ver mi cazuelita honda y orejona me hizo recordar aquellas cazuelas de mi madre con aquellos guisados tan exquisitos, en especial el caldito de callo con arroz, o con chile colorado, o secos en machaca; había tantos y tantos en nuestra hermosa bahía de La Paz, casi casi en la orilla, es para no creerse; para que hubiera unos cuantos enriquecidos se acabó el alimento diario de la mayoría de los sudcalifornianos y el disfrute familiar de las delicias de nuestras playas de blancas arenas y cristalinas aguas, que con los calores que se avecinan, se añoran aún más y más de los que menos tenemos y con el encarecimiento de la vida, también se añora la abundancia de alimento marino que teníamos a la mano.
La cocina de mi madre estaba inundada de amor, de olores y sabores. La cuaresma en casa era especial ¡qué sabrosos guisados cada viernes de cuaresma! Como el pescado de los mejores y de todo tipo, callo de hacha, almejas, ¡y que callos de almejas!, y caguama, la teníamos a placer diariamente, el viernes tenía que ser especial. Chiles rellenos de queso y de verduras sencillamente, porque el atún de lata ni se conocía, es más ni lo recuerdo que lo comiéramos en esa época, si acaso empezaba a salir al mercado la sardina y el salmón enlatado, el que era una novedad por su sabrosura; también hacían enchiladas, sencillas rellenas de queso, con tomate y cebollita morada porque la cebolla blanca no la recuerdo en aquellos tiempos, acompañadas de arroz blanco y frijoles caldudos bañados de queso; eso era un platillo, pero estoy hablando de tortillas hechas a mano con masa de nixtamal y fritas en manteca de puerco de aquellos, de postre de cada viernes las torrejas al estilo de mi madre, arroz con leche bronca, o leche cocida estilo Sinaloa, porque debo aclarar que mi madre era nativa del Rosario Sinaloa; el agua fresca era de lechuga picada con panocha ( piloncillo) y limón, y para el des empance café de grano colado con talega de manta, con pan calientito horneado en leña, que a las cuatro de la tarde el panadero tocaba puertas con su inmensa canasta tejida de cojoyo de palma elaboradas por las muchachas Jordanes, atascada de aromático pan de tan variadas formas.
Pero cuantos recuerdos me ha hecho evocar mi cazuelita de barro. Lo que más nos gustaba a todos en casa era el viernes santo; ese día tan grande era especial, era de guardar, era de silencio, no se hacía ningún trabajo en casa ni los niños jugábamos siquiera, los adultos andaban en silencio pelando los ojos con la ceja alzada, y a señas, eran las llamadas de atención, no se decían malas palabras, las travesuras que hacíamos nos las guardaban para el sábado de gloria…Nos levantaban a cintarazos si la debíamos ¡para que crezcan y aprendan a portarse bien!, decían los mayores…¡y zas canijo va un cintarazo y como se enojaba el pachuco!!...Esa era la costumbre en casa, del viernes santo viernes de silencio, y sábado de gloria.
El jueves santo se hacía todo lo que se iba a comer el viernes, quehaceres y todo, ¡y los guisados eran todo un manjar!...Tortitas de langosta seca, porque aunque usted no lo crea, estimado lector, de tanta que había las vendían seca en los tendejones de antaño como vender papas y cebolla; o tortitas de pescado seco, de garropa o mero seco, así como de chopas secas, ¡qué sabrosas!
La mantarraya, el tiburón, el cochito, el perico, aunque no lo crean lo tiraban a la orilla de las playas, y las gaviotas, pelicanos y tijeretas no podían levantar el vuelo de las hartadas que se daban…Las grandes jaibas inundaban las orillas de las playas y los cangrejos pues ni se diga, arenas atascadas de una diversidad de conchitas y caracoles que ahora los niños ni las conocen…En casa era costumbre que la capirotada se hacía el viernes santo ¡y qué capirotada!
Aquellos jueves santos en la noche, la cocina estaba llena de olores, mi madre con todo cuidado dejaba en las encaladas hornillas unas brazas encendidas y las tapaba con ceniza y láminas para que no se apagaran, para prender la lumbre al día siguiente, o sea, el viernes santo, y en el pretil de la hornilla calentándose en las brazas lucían las grandes cazuelas de barro la comida: chiles rellenos, tortitas de langosta, pescado y camarón seco, arroz colorad, y la cazuela reina, atascada de exquisita capirotada; y el agua de lechuga con panocha (piloncillo) y limon, que no debía faltar, ah pero algo muy importante, antes de comer todo aquello, había que ir a la iglesia a las siete palabras, a adorar al señor, eso sí, con la cabeza tapada con mantilla, pañoleta o tápalo…todos en silencio.
…cuantos recuerdos me trae esa cazuelita de barro, que no acabaría de escribir tantas y tantas cosas y desde luego guiso en ella imitando la costumbre y los guisados de mi madre, los que eran más sabrosos que los míos, desde luego…
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LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA
“DON RAUL TAPIZ SAVIN FUE AGUERRIDO TIMONEL DE BARCOS DE LA MARINA MERCANTE...TODA UNA EPOCA EN LA PAZ”.
El sábado anterior, Don Raúl Tapiz Savin cumplió 84 años...por tal motivo sus hijos festejaron dicha tan grande con un sencillo convivio, y mientras Don Raúl partía el exquisito pastel, dijo que nació en este bello puerto de La Paz el día 28 de Febrero de 1918, siendo el primogénito de cuatro hermanos, Salvador, Sara y María...sus padres fueron Don Adolfo Savin Cota y Jesús Tapiz García. Dice que su abuelo, Don Alfredo Savin Cota, fue todo un personaje en La Paz...QUE UNA CALLE POR LO MENOS DEBIA DE LLEVAR SU NOMBRE fue Don Alfredo Savin quien trazó las calles del casco antiguo de La Paz construyó el Palacio Municipal, la primera torre del vigía, el muelle fiscal de madera, el parque Cuauhtémoc, con la torre que tenía, y entre otros muchos edificos antiguos que aun se conservan, construyó LA QUINTA que aun quedan sus ruinas originales, y la que era muy hermosa, y después llegó a ser casa de los gobernadores y jefes políticos; donó los terrenos para panteón en El Zacatal, y como agrimensor que era, hizo los trazos del panteón; que allí está enterrada mucha gente que murió de la fiebre amarillla durante la primera década del siglo pasado, y recuerda con nostalgia, que sentandoselo en sus rodillas le dijo su abuelo “Este terreno es para ti, para que cuando estés grande tengas donde vivir y puedas estudiar”, y le dio una manzana completa en el barrio El Manglito, donde estaba el manglito, precisamente y que dio origen al nombre del barrio, en Abasolo y Sonora; y que como su mamá murió, su abuelita se quedó con el terreno, el que fue para puras discordias entre sus hijos y al final nadie se quedo con él, un pariente alevosamente lo vendió; ahora alli es una maquiladora.
En medio de la inmensa alegría, y de la convivencia familiar, Don Raul continuó diciendo que su mamá falleció cuando él tenía diez añitos, eran tiempos muy duros en todo el país y de inestabilidad política y económica, y aquí en La Paz se resintió más con el que menos tenía, y quedó a cargo de su abuelita Catarina García de Tapiz, de quien guarda bellos recuerdos; cursó la primaria hasta tercer año, cuando tenía doce años se embarco en el barquito “El peninsular”, de Don Antonio Ruffo. Empezo trabajando de lava platos y elegantemente le decían a este oficio “mayordomo”; luego entró a trabajar a Viosca, histórico barco de la marina mercante, nombrándolo cocinero Don José Petit, un aguerrido capitán de los siete mares. ¡Era muy hermosa pero muy dura la vida en los barcos!, sentía el la inquietud por ser marino, lo que al tiempo logró adquiriendo buena experiencia y ganándose la confianza de los patrones y de los capitanes más afamados de la época. Después, aprendió las rutas naúticas, el movimiento de los vientos y mareas, y fue timonel tripulando los barcos más prestigiados de ese tiempo guiado conla brújula, las estrellas, y la bendición de Dios. De los barcos que recuerda que tripuló y que hicieron historia en la marina mercante son: El Estrella Costera, El Salvador, El Santa Providencia, El Edna Rosa, EL Raúl, El Progreso, El San Antonio, EL Consuelo, El Arturo, El Viosca, El Blanco y el Araguan, entre otros, fueron los barcos en los que fue timonel.
La música seguía tocando esa tarde de bísperas de primavera, y Don Raúl continuó recordando que había mucho trabajo en La Paz y el dinero valía mucho, la comida costaba poco, y todo el movimiento económico era por el histórico muelle fiscal, el que fue el puntal del desarrollo en la península. Le tocó vivir varias experiencias de huracanes de travesías en ultramar, donde los hombres de mar sacan la casta para sobrevivir también le tocó ver la luz de San Thelmo por varias ocasiones, presagio de tempestades y muertes, asi como ver de cerca y sentir los sobresaltos de la Segunda Guerra Mundial...fueron muchas emociones y los peligros que se sortearon pero que gracias a Dios y a la formación como marino que tenían salían airosos, de esas lides, hubo de todo, dice, en tierra y en mar. Contrjao matrimonio con la señora Juanita Alcaraz Garate quien le dio dos hijos, Jesús y Eusebio, así como sus hijos de crianza, Concepción, Ana María, Carlos, María de Jesús, Manuela y María de La Paz, quienes le han dado la dicha de muchos nietos.
Don Raúl dice con nostalgia que aquella vida tan hermosa en aquella Paz de antaño es incomparable, que ahora tambiún se vive con comodidad pero se han perdido muchos valores y otras cosas; que debido a que viajaba constantemente vivio con su familia un tiempo en Mazatlán Sinaloa, y después otra temporada, en Guaymas Sonora y luegro regresó nuevamente a su amada tierra La Paz, a vivir definitivamente en el barrio El Manglito donde nació y fue tan feliz. Toda si vida fue hombre de mar. Siempre tenía una canoa para pescar cuando regresaba de viaje y se quedaba en tierra por algú periodo de tiempo. Luego entró a trabajar con Don Eduardo Ruffo en al terminal San Antonio, cuando tenían el trasbordador San Antonio, y cuando éste se hundió él continuó trabajando de celador en el mismo muelle hasta su jubilación. De los señores Ruffo con quienes trabajó toda su vida en sus barcos mercantes y de pasaje guarda infinito agradecimiento y respeto, porque fueron y son muy buenos patrones. Los Ruffo, dijo, van de la mano en la historia de sudcalifornia, porque la Perla de La Paz, tiene ciento cuarenta años de fundada, pero según los mayores desde 1824 don Antonio Ruffo Batagglia ya navegaba en su barco “EL San Antonio”;, por el golfo de california y al finalizar la trercera decada del siglo XIX, se quedó en La Paz y puso la primer panadería, ya que su oficio era panadero. Fue un brillante hombre visionario y de negocios. Termino diciendo Don Raúl Tapiz, añadiendo que su adorada esposa ya rindio cuentas al creador y el vive con la bendicion de Dios bajo el amparo de sus hijos y demás familiares, en la tranquilidad de su hogar, hundido en sus recuerdos, y dándole gracias a Dios que le permite contemplar cada amanecer en esta tierra que lo vio nacer.
POR EL PLACER DE ESCRIBIR....RECORDAR..Y.. COMPARTIR...

domingo, 25 de febrero de 2018


LA PAZ QUE SE PERDIO
POR
MANUELITA LIZARRAGA ALCARAZ
“FITO SAVIN…EL NIÑO SABIO DE LA PAZ”
·         ADOLFO SAVIN ROMERO ES SU NOMBRE.
·         3 AÑITOS TENIA “FITO” Y SABIA LEER Y ESCIBIR PERFECTAMENTE SIN QUE NADIE LE HUBIERA ENSEÑADO
·         EL NIÑO SABIO, LE DIO RENOMBRE A LA PAZ POR LA DECADA DE LOS 40.
·         EL GENERAL LAZARO CARDENAS DEL RIO, PRESIDENTE DE MEXICO, LO ADOPTO Y SE LO LLEVARON A MEXICO A LOS 7 AÑITOS, PARA SU MEJOR DESARROLLO.
·         FITO SAVIN…. ¡ESTA HECHIZADO O POSECIONADO DEL DEMONIO!.... DECIA LA GENTE EN AQUEL TIEMPO
...Fue por la década delos 40… terminando la gran sequía del 33, cuando la segunda guerra mundial, y el auge y la jauja en la paz, iniciaba con la pesca del tiburón recién acabada la pesquería de la madre perla en la paz… Y fue un acontecimiento insólito lo del niño sabio que llenó de orgullo a la familia Savin Romero, y a los sudcalifornianos… El niño sabio, decía la gente con gran orgullo Fito un niño sabio en la paz es el hijo del pescador, circulaba de boca en boca de los asombrados habitantes de aquella época. En la humilde vivienda construida de troncos y techumbres de palma, enclavada frente al mar en las afueras de la paz, al sur de la ciudad, Fito el niño genio vivía con sus padres Don Adolfo Savin de oficio pescador, y María Romero Gerlado, además de sus hermanos; Aurora, Berta, Ángel, Eduardo, Eva y Deyanira.
3 añitos tenía el pequeño Adolfo cuando su padre descubrió que el niño con un libro en sus manos leía perfectamente algunos párrafos… ¡NO PODIA DAR CREDITO A LO QUE VEIA Y ESCUCHABA! Pero si el niño ni siquiera a párvulo asistía porque no estaba en edad, y su madre no sabía leer ni escribir; Don Adolfo tomó a Fito lo sentó en sus piernas, y lo puso a leer otras páginas del libro y el niño leyó perfectamente todo con acentos puntos y comas. ¡Corrió como reguero de pólvora la notica del niño sabio en la paz!... y hasta aquella humilde casita llegaban gentes de todas partes a conocer al niño genio. Le hacían preguntas, le dictaban párrafos de diversos temas, sumaba, restaba, multiplicaba, divida, sacaba la raíz cuadrada perfectamente a la memoria en grandes cartulinas, sin escribir al pizarrón o en cuadernos.
Cuenta Don Antonio Domínguez Murillo, que vive en el rancho el tepetate, que el niño sabio no solo escribía, leía y sumaba, que también adivinaba; que estuvieron juntos en la escuela y que en una ocasión le dijo Fito a su maestra “ señorita, escriba usted en el pizarrón y le voy a adivinar todo lo que escribió. Y que el niño se volteó de espaldas al pizarrón y dijo perfectamente todo lo que la maestra había escrito, luego borró, y le puso cuentas resolvió todo muy bien para asombro de todos”.
Mi padre de crianza Don Raúl Tapíz Savin decía que Fito es su pariente, porque según se cree aún vive gracias a Dios y radica en ensenada, y que en aquellos años un revuelo había en la paz por el niño sabio, y que a Fito lo llevaban a varias partes de la república mexicana y hasta Estados Unidos y a otras partes del mundo fue a dar conferencias y que el presidente de México general Lázaro cárdenas supo del niño genio de la paz y mandó por él, para protegerlo y fuera encausada debidamente su inteligencia con personas capacitadas, a lo que sus padres después de muchas batallas accedieron.
Continuaba narrando aquel aguerrido lobo de mar don Raúl tapiz, que todo iba muy bien allá en México con el niño sabio, bajo la protección del presidente Cárdenas, pero que cuando Fito tenía 11 o 12 años esa habilidad mental extraordinaria desapareció y Adolfo el niño sabio fue un niño normal eso sí muy inteligente, y estudió para piloto y que hasta donde él sabe sufrió un accidente aéreo  que lo lastimó de la columna y que radicaba en Ensenada Baja California sur.

… Fito el niño prodigio de la paz… le dio lustre y renombre a Sudcalifornia por aquellos años de la década de los 40... Y no se ha vuelto a dar otro fenómeno igual…. El apellido Savin, es de gente sabia e ilustres personajes de la paz, con mucha historia...


…Por el placer de escribir…. Recordar…. Y…. Compartir…

Esta crónica fue publicada hace más de quince años en los medios de comunicación masivos de mayor prestigio en La Paz B.C.S.





martes, 20 de febrero de 2018

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA ÁLCARAZ
“EL PADRE FRANCISCO MARIA PICCOLO...MISIONERO JESUITA, FALLECIO EN LORETO EL 22 DE FEBRERO DE 1729”.
• EL PADRE PICCOLO, FUE EL FUNDADOR DE LA PRIMER MISION DE SAN FRANCISCO JAVIER.
• EL ATLANTE Y APOSTOL, MAESTRO Y MUY ADMIRADO PADRE JUAN DE UGARTE, LA CONSTRUYO NUEVAMENTE DESPUES DE QUE LA QUEMARON LOS ANTIGUOS CALIFORNIOS; Y SU OBRA APOSTOLICA, DIGNA DE INCOMNIO Y POCO DIFUNDIDA.
• EL PADRE MIGUEL DEL BARCO, FUE EL CONTINUADOR, RECONSTRUYO LA ACTUAL MISION, MAGNIFICA OBRA DE SUS MANOS, QUE AUN PREVALECEN, Y PODEMOS ADMIRAR CON ASOMBRO...PATRIMONIO HISTORICO DE LA HUMANIDAD. DESDE LUEGO QUE SIN LA VALIOSA AYUDA DE LOS INDIOS CALIFORNIOS, NO HUBIERA SIDO POSIBLE LA CONSTRUCCION DE LAS MISIONES.
El punto de arranque del fenómeno sociocultural de la península y de modo especial de Baja California Sur, es sin duda alguna el periodo jesuistico en estas tierras benditas de Dios. Miembros de la compañía de Jesús, formados en la disciplina, la entereza, y la entrega total a una causa. La mayoría de los padres jesuitas de la antigua California, por sus obras en estas tierras merecen un retrato histórico individual, aunque muy poco hay escrito sobre sus personas; pero si mucho de sus obras, con las 18 misiones que fundaron los operarios de la reducción de 1697, a febrero de 1768, año de su expulsión de la península sudcaliforniana.
Por ser el aniversario el anterior 22 de febrero de la muerte del padre Píccolo, 289 años, exactamente, quién murió en Loreto en el año de 1729 a los 79 años de edad, según crónicas; y después de 46 años de fructífera tarea apostólica en las misiones de la Tarahumara, Sonora, y California. El padre Francisco María Píccolo arribó a Loreto el sábado 23 de noviembre de 1697 conduciendo la Galeota destinada para la misión. El padre Píccolo nació en Sevilla e ingresó a la compañía de Jesús y entró a México siendo aún muy joven, y de ahí fue enviado a las misiones de la Tarahumara en donde trabajó doce años con mucho fruto a idólatras al cristianismo, construyendo templos, y mejorando las costumbres de los cristianos. Pasó a la California en 1697 siendo un valioso apoyo para el padre Salvatierra en los 31 años que aquí estuvo en el cristianismo naciente.
En el mes de Mayo de 1699 el padre Francisco María Píccolo penetró las sierras y fundó la Misión de San Francisco Javier el 11 de junio del mismo año, situada en las serranía de la california, a nueve leguas de distancia de la misión de nuestra señora de Loreto, y a escaso año y medio de haber sido fundada ésta por el padre Juan María de Salvatierra. Iniciando el padre Píccolo con numerosos bautizos de párvulos y doctrinando a los adultos para luego bautizarlos, y el primero de noviembre fue dedicada esta misión de San Francisco Javier por el padre Juan María de Salvatierra.
Cabe destacar que la misión fundadora de San Francisco Javier la destruyeron los indios de Viggé Biaundó con todos sus implementos, instigados por guamas. En el año de 1703 el padre Ugarte quedó de misionero, quien con extraordinario celo fundó nuevamente la misión de San Francisco Javier la que prevaleció hasta el año de 1744; y que por estar en ruinas, el padre Miguel del Barco construyó la actual misión iniciándola ese mismo año que se menciona, y concluyéndola en abril de 1758.
…Por el placer de escribir…Recordar…Y compartir…
LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRA ÁLCARAZ
“PROFESOR NESTOR AGUNDEZ MARTINEZ...LA CASA DE LA CULTURA EN TODOS SANTOS LLEVA SU NOMBRE”.
• COMO UN HOMENAJE EN MEMORIA DEL AMERITADO E ILUSTRE MAESTRO.
• EL CECYT 02 LLEVA SU NOMBRE EN TODOS SANTOS.
• NACIO EN TODOS SANTOS BAJA CALIFORNIA SUR EL 22 DE FEBRERO DE 1925.
El anterior viernes 19 de Abril, la población de Todos Santos estuvo de plácemes y con ella todos los habitantes del estado de Baja California Sur con motivo del merecido homenaje rendido al maestro Néstor Agúndez Martínez...el alma de la cultura en Todos Santos; quien egresado de la Normal Campesina ha dedicado toda su vida a formar profesores de vocación comprometidos con la sociedad... “El Ruiseñor de Todos Santos” Néstor Agúndez es ejemplo y guía de muchas generaciones y jóvenes maestros que le han seguido las huellas en los surcos que ha ido dejando en el camino labrado desde las primeras letras hasta ampliar el horizonte cultural de todos los que se identifican con la gigantesca figura del profesor Néstor, a través de los tiempos en la cultura y las artes. Me es muy satisfactorio escribir algunos aspectos interesantes sobre la vida y obra de un maestro tan notable, hijo predilecto de nuestra tierra sudcaliforniana, Don Néstor Agúndez Martínez “El sonetista de Todos Santos”, maestro preclaro de generaciones ya maduras y de ese gran semillero que está atenta a incorporarse a la vida social del país...LA JUVENTUD.
Desde el oasis tropical, denominado Todos Santos, la Cuernavaca sudcaliforniana, brota para la humanidad entera un manantial de frescura crónica, pintando el paisaje natural y cultural de nuestra tierra. Néstor Agúndez Martínez, el escritor, el narrador de cuentos, el sonetista, el reportero, el analítico e incansable luchador político y social, se eleva por entre el mar erizado de palmeras de ese trópico, y se transmuta en papel y tinta para reproducirse en el corazón y la inteligencia de aquellos quienes amamos la cultura. “LAS VOCES DE NESTOR...UN POETA UNIVERSAL”, titulada así la voluminosa tesis profesional conteniendo gran parte de la obra escrita del maestro Néstor Agúndez, que presentaron a la Escuela Normal Superior para obtener el título de licenciatura en educación media en el área de español las señoritas: María de los Ángeles Contreras Verdugo, Graciela del Carmen Ochoa Herrera y Rosa Elia López Cruz.
Gobernaba el territorio de Baja California Sur el señor Carlos M. Esquerro, cuando una fría mañana de invierno del día 22 de febrero de 1925, en el risueño pueblo de Todos Santos B.C.S. en el humilde y honroso hogar formado por los señores Benito Agúndez Manríquez y Margarita Martínez Sánchez, entre las morenas manos de la comadrona del pueblo nació a la vida el pequeño Néstor, llevando el viento el eco del fuerte llanto del niño por campos y serranías quedando su esencia en el ambiente todosanteño, como presagio de lo que él sería en el futuro: EL ALMA DE LA CULTURA Y LAS ARTES DE TODOS SANTOS. La infancia de Néstor transcurrió felizmente entre cañaverales, trapiches, molinos de cañas, panocha de gajo, melcochas y tantas cosas bellas de ese lugar de ensueño TODOS SANTOS. Cuando de la mano de Doña Margarita iba al párvulo, el primero que fundó la ilustre profesora Rosaura Zapata en 1928, los inquietos ojos de Néstor quedaban fascinados al contemplar las carretas cargadas de caña, tirada por briosos corceles rumbo a los cinco molinos con sus trapiches que había en esa época y sobre todo por aquellos aromas.
Néstor realizó sus estudios primarios en la Escuela Melitón Álbañez No. 7, siendo su maestra de sexto año Columba Salgado Pedrín de quien guarda gratos recuerdos y a quien le debe el haberse recibido de maestro de primaria egresando de la Escuela Normal Regional Campesina en San Ignacio Baja California Sur, continuando sus estudios en el H. Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, de donde egresó en 1957. Siendo alumno de tercer grado impartía clases de dibujo y danza regional a diversos grupos de la misma institución, titulándose con honores distinguidos, por la bravura y seguridad con que defendió su tesis profesional: “LOS PROBLEMAS MORALES DE LA COMUNIDAD Y LA ACCION DE LA ESCUELA”, tesis que fue integrada a la Dirección Educativa Federal en el Territorio de Baja California Sur como un documento de consulta. Néstor Agúndez, durante 17 años laboró como maestro de educación primaria en su tierra natal, Todos Santos, con el propósito de servir a su pueblo, promovió junto con otros maestros y profesionistas de la población, así como alumnos, la construcción de la Escuela Secundaria Federal “Educadores de Baja California” en la que fue subdirector donde impartió lengua y literatura española, dibujo técnico, danza, civismo, geografía, historia y modelado. Formó asimismo un grupo de teatro y un grupo de danza, y creó el taller de artesanías y pintura al óleo.
Con la finalidad de lograr una mejor superación tomó un curso de orientación de enseñanza audiovisual, y en 1960 ingresó a la Escuela Normal Superior de Nayarit donde cursó la especialidad de Maestro en Lengua y Literatura Española, obteniendo su título con un alto promedio como maestro de maestros de lengua y literatura española, en 1969; así como realizó un curso sobre industrias agropecuarias, horticultura, relaciones públicas y humanas y de divulgación agropecuaria. Néstor Agúndez se distinguió además por su espíritu de servicio social. En 1943, durante la visita a la población de Todos Santos del General Francisco J. Mujica, para recibirlo, organizó un magnifico festival actuado por los niños al aire libre, lo que agradó tanto al mandatario, que les ofreció construirles un teatro, lo que cumplió y fue así como se construyó el Teatro Manuel Márquez de León orgullo de todos los sudcalifornianos. Asimismo, el profesor Agúndez Martínez organizó una gira artística por varios poblados para recaudar fondos para la construcción de un hospital, con su propia compañía teatral integrada por jóvenes dinámicos de la población. Hospital que se logró, y a sugerencia de él se le puso el nombre del doctor Pedro Cota Domínguez. Participó activamente en la junta pro electrificación del pueblo de Todos Santos. Asimismo, promovió la fundación de la casa del estudiante, la cual dirigió durante 20 años de manera voluntaria y sin recibir sueldo alguno. Durante el gobierno del licenciado Hugo Cervantes del Río promovió la construcción de una cancha deportiva para los jóvenes del pueblo, lo que logró, ya que estaba por celebrarse el 25 aniversario de las olimpiadas territoriales.
El profesor Agúndez, gestionó ante el licenciado Ángel Cesar Mendoza Arámburo la construcción de la Casa de la Cultura en 1976, y en 1996 cambia de nombre transformándose en “EL CENTRO CULTURAL SIGLO XXI”, la que el profesor Néstor considera su máxima realización. Asimismo, integró y dirigió el Comité contra la Desnutrición Infantil, ahora DIF. Dentro de las actividades artísticas y culturales, el profesor Néstor Agúndez Martínez se propuso desde que se inició como maestro en 1943, laborar voluntariamente como promotor y defensor de la cultura. Preparaba programas artísticos con los niños de las escuelas donde laboraba y los presentaba periódicamente en el teatro Manuel Márquez de León deleitando a los habitantes de su pueblo. Posteriormente pasó a laborar a la Escuela Secundaria “Educadores de Baja California”, donde tuvo mejores oportunidades para realizar labor artística y cultural y organizar un club de teatro y danza que él mismo escribió, montó y dirigió por muchos años sobresaliendo entre los clásicos literarios musicales: HOMENAJE A LAS MADRES DEL MUNDO; la vida activa de nuestra escuela, homenaje a la canción mexicana popular, homenaje al maestro mexicano, homenaje a la bandera nacional, homenaje al soldado mexicano, homenaje a la niñez y juventud de México. Cuando laboró en la Ciudad de La Paz de 1944 a 1945 por las tardes asistía a la escuela de teatro que dirigía el maestro don Tereso de Sandozeki, donde junto con la maestra Gloria Carballo, preparaban programas masivos los que presentaban los sábados en la Cancha del Cuartel Militar, dedicadas las funciones a las familias de los soldados. También llevaban estas presentaciones a las familias de los barrios de la ciudad.
En septiembre de 1945, el profesor Néstor Agúndez regresa a Todos Santos donde se integra a la Escuela Primaria General Melitón Álbañez una vez más como maestro de tercer año, continuando con su labor social y cultural hasta su jubilación en 1993, después de 50 años en el servicio escolar. El sonetista de Todos Santos, nunca recibió capacitación como maestro de teatro y danza, y sin embargo, se las ingeniaba para montar obras de teatro, para crear sus propias coreografías; eran promocionados en su pueblo gran cantidad de espectáculos artísticos y culturales, aprovechando los espacios con que cuenta, así como más de 35 obras publicadas y ha colaborado en los órganos periodísticos...distribuía las revistas sucesos para todos; México al día y todos; colaboración en Excélsior en 1960; durante 12 años en Letras de Baja California; durante más de 30 años ha colaborado en diversas revistas y periódicos de La Paz de gran prestigio. El profesor Néstor Agúndez por su vocación y entrega de servicio ha sido merecedor a la medalla Rosaura Zapata, a la que renunció cediéndola a su maestra de primaria Columba Salgado Pedrín como un homenaje de admiración respeto y agradecimiento, porque a ella le debe el hecho de ser maestro; así como recibió más de 25 reconocimientos por todos sus méritos logrados en bien de los demás.
Son incontables las participaciones del maestro Néstor en concursos literarios de los que ha salido ganador. Siempre ha logrado lo que se ha propuesto, rebasando las metas fijadas. Está agradecido de sentir la amistad auténtica de muchísimos seres humanos de diversas partes del mundo, amistad que valora, respeta y atesora con amor y afecto muy humano. Se siente feliz de contar con el cariño y respeto de los niños de las actuales generaciones que acuden al centro cultural siglo XXI proyecto que ha sido su máximo anhelo y lo va logrando poco a poco por el bien de nuestros niños y jóvenes, haciendo suya la voz del ilustre mexicano de todos los tiempos licenciado don Benito Juárez “MI CONSCIENCIA ME DICE QUE DEBO AFRONTAR TODAS LAS DIFICULTADES”.
...¡felicidades preclaro maestro auténtico de vocación...hay mucho más que escribir sobre el profesor Néstor Agúndez pero el espacio se nos acorta!
Por el placer de escribir…Recordar…Y compartir…