viernes, 30 de junio de 2017

LA PAZ QUE SE PERDIO
POR MANUELITA LIZARRAGA

“VIKI LA PEREGRINA...LA ENIGMATICA MUJER DE BLANCO DEL CALLEJON TOPETE”.

·        CAMINA LARGAS DISTANCIAS ENVUELTA EN UN MANTON BLANCO
·        DESDE TIEMPOS INMEMORIALES SE APARECE DE REPENTE CRUZANDO SOLARES Y PAREDES, LUEGO SE PIERDE POR LA PANADERIA DE BRISEÑO.
·        QUIENES HAN VISTO ESTA APARICION,  Y LE HAN SEGUIDO SU CAMINO, DICEN QUE ES HERMOSA, DE TEZ BLANCA Y CABELLOS NEGROS, TAN NEGROS COMO LA NOCHE; SUS OJOS ESTAN CARGADOS DE TRISTEZA Y QUE NO PISA EL SUELO, FLOTA
·        UUYY, ERES LA MUJER DE BLANCO...”SI, SOY LA MUJER DE BLANCO Y ME LLAMO VIKI”, LE DIJO A PEDRO EL MECANICO, CUANDO AL ABRIR EL CLOSET DE SU CASA, ESTA IBA ATRAVESANDO PAREDES Y SOLARES CONTINUANDO SU CAMINO.

Viki la peregrina, es una mujer incansable...a través de todos los tiempos se le ha visto caminar largas distancias...quienes se han atrevido a seguirla, dicen que se aparece desde el árbol el Macapul, que aún queda en la esquina del callejón Belisario Domínguez e Hidalgo, pero que al parecer viene de más lejos; sube por la banqueta, de la antigua cuartería de los canalizos; que se pasea como buscando algo volteando para todos lados de punta a punta en la banqueta donde fue el Cinema La Paz, el que antes fue la cárcel pública, y fueron varios los presos que se espantaron al verla que se asomaba por el enrejado y luego bajaba sobre la banqueta del cine Juárez, cruzando calles hasta continuar por la misma Belisario Domínguez...la andariega, va envuelta en un mantón blanco y su larga cabellera negra la vuela el viento tapándole el rostro.

     Don Roberto el carretonero, en sus buenos tiempos la siguió...contaba que cuando él era un jovencito allá por 1921, al salir de un evento del cine Juárez, él venía caminando en la nochecita por toda la calle Belisario Domínguez rumbo a su casa, muy quitado de la pena con las manos en la bolsa; cuando de repente se le emparejó una hermosa mujer como envuelta en un mantón blanco despidiendo un aroma exquisito a flores del campo, como unas tres cuadras camino al parejo de él...luego cuando pasaron donde la fue la escuela Dos en Madero y Degollado, la mujer de aromas exquisitos, se fue de largo con una rapidez asombrosa dio vuelta rumbo a la playa por la calle Ocampo por la tienda del “Chule”; y divisaba la alta figura vestida de blanco por la bajadita rumbo al mar...y él continuó su camino hasta la calle Allende, luego torció a la derecha para tomar nuevamente la calle Belisario Domínguez, que la mujer del mantón blanco salió de repente, no supo ni de donde, por entre los solares, frente a la casa del Tanayo de gratos recuerdos; él no sentía miedo, porque no pensaba que fuera cosa del otro mundo...los perros aullaban a su paso con esa rara mujer por delante.

...De pronto, en un parpadeo, aquella enigmática mujer se le perdió...desapareció; no le dio importancia y continuó sobre sus pasos....pero cuando iban pasando por donde fue la Ticsa, la mujer del mantón blanco salió de pronto por ese solar y se metió por entre el cerco de la familia Jordán....era puro monte todo eso en aquel tiempo, y a la luz de la luna divisaba la alta figura por la vereda de ese solar de las Jordanes y de Don Inés Gutiérrez, sorprendido reculó unos pasos para convencerse que allá iba...y él continuaba su camino por la Belisario Domínguez, pero cuando iba a travesar el arroyo que estaba entre la botica de Doña Lupita Navarro y el Quico Talamantes, salió de repente ésta mujer delante de él y ya de tanto verla, le entró la curiosidad de saber quién era, esta misteriosa mujer, y la siguió.

     Ella continuó su camino por la Belisario Domínguez y se metió por el baldío el que fue el campo del equipo de béisbol, de los famosos “Verdes”, ahora hay por ahí varios negocios luego, la muchacha se metió por donde es ahora el Casino Corona y el Mercadito de Murillo, se fue por el callejón Topete atravesando solares...él iba como a diez metros de distancia de ella, tal parecía que ni cuenta se daba que la iba siguiendo, es más, dice cuando iba al parejo de él, era como si él no existiera, de pronto, se dio cuenta que la mujer no pisaba el suelo, ésta flotaba, y ante sus asombrados ojos traspasó las paredes de las casas rumbo a la panadería del Briseño y ahí se perdió, él  la buscó por todas partes, pero no la encontró...entonces, como si se hubieran puesto de acuerdo todos los perros del barrio empezaron a aullar y la luna se empezó a ocultar....fue una experiencia espantosa, hasta entonces sintió un miedo inenarrable, y el regreso a su casa se le hizo muy difícil y eterno, desde entonces se le quitó la costumbre de seguir a las muchachas por muy guapas que éstas fueras.

     Yo tengo más de cincuenta años Dice Don Rafael, y cuando tenía seis añitos, a su hermanito y a él lo pusieron a cuidar la lumbre para que no se apagara, porque estaba el cazo con agua hirviente para pelar un cochi, puerco o marrano, sería como las cuatro de la mañana, y estaban somnolientos entretenidos aventando piedritas a los tizones encendidos, cuando de pronto como una ráfaga  pasó entre ellos la mujer envuelta en un mantón blanco y no pisaban el suelo, al fin niños, a ellos les pareció que volaba además muy divertido, no sintieron miedo, al contrario, fue muy novedoso, y jubilosos empezaron a saltar y a gritar a sus papás...!pasó una mujer volando atravesando las paredes de la casas de enfrente!...hasta los abuelos se levantaron y muy quitados de la pena, dijeron, “Ah, es la mujer de blanco, la andariega, ya nos contaban nuestros abuelos que desde tiempos ya idos, Viki la peregrina, ha asustado a mucha gente, no se asusten niños, nomás es un alma en pena”; dijo el abuelo, y ellos continuaron cuidando el cazo en la lumbre....

...Y continua diciendo Don Rafael, que a través de los años son muchos los espantados con esta aparición...la han visto su cuñada Ernestina, su comadre Catalina, los muchachos que se reúnen para ponerse de acuerdo sobre las carreras de carro y también la han visto sobre el templete del Casino Corona así como entre la gente que anda bailando, que de repente pasa entre ellos como una ráfaga flotando y atravesando paredes. Otro testimonio de la aparición de Viki la andariega, es el de Doña Juanita por el callejón Topete, dice que aquella noche de verano ella estaba acostada en su catre al aire libre en el patio...y de repente, se apareció en el zaguán de su casa una mujer vestida de blanco quien volteaba para todos lados como buscando algo y que ella creyó que era su hermana Ramona, y le dijo “Oye tú, pues qué esperas que no te metes ya es noche para que estés en la calle viendo lejos”; y que la mujer ni en cuenta la tomó, empezó a caminar alejándose del zaguán, entonces ella se levantó de prisa, para darle alcance,  y se fue detrás de quien creía que era su hermana, y la iba regañando, tenía que apretar el paso porque iba muy recio...”!¨Pues que te pasa mujer estás loca o que, para dónde vas a estas horas de la noche?”, y esta nada le contestaba.




...De pronto, la mujer del mantón blanco cruzó solares y ella se quedó asombrada con lo que vio...la mujer no pisaba el suelo, flotaba, así como sus largos ropajes y cabellos....la tenía como a dos metros de distancia ésta dio la media vuelta y se le quedó viendo con una sonrisa macabra...y con una voz de ultratumba le dijo “Soy Viki “...espantada se llevó las manos al rostros al ver que no era su hermana, y la aparición continuó flotando hasta perderse en la panadería de Briseño, el regreso a su catre, fue muy difícil, entre el silbar del viento y aullar de perros.

     Otra versión en el mismo callejón Topete de Doña Adriana dice que cuando su hijita tenía diez años hace ya muchos años la niña estaba en su cuarto estudiando a la mortecina luz de la lámpara y por la ventana que da a la calle, vio pasar a esta mujer peregrina creyendo que era su tía muy querida, y la niña jubilosa aventó las libretas y salió a la calle a seguir, según a su tía, y la niña le iba diciendo....”Tía espéreme para donde va tan de prisa si ya se pasó de la casa”; y la mujer se fue metiendo por entre los solares y la niña también, pero que cuando ya casi llegaba a la panadería donde desapareció la niña se dio cuenta que la mujer flotaba, no pisaba el suelo, y desde luego no era su tía., esta empezó a gritar, “Me salió un fantasma, es una mujer envuelta en un mantón blanco y no pisa el suelo”, el vecindario no sin muchos temores porque ya sabía de esta aparición, salió a darle auxilio...tardó mucho tiempo de recuperarse de esa mala impresión su hija, cuando era niña.

La mujer de blanco del callejón Topete era el coco para los enamorados, las parejitas tenían que estar temprano en casa, porque podían toparse de repente con Viki la andariega, y los muchachos después de dejar a la novia en su casa, por esos rumbos, apretaban el paso y se llevaban su burrita del tequila muy escondida para darle dos o tres chupetes y darse valor por si  acaso....a Pancho el mecánico, aquella noche se acababa de bañar, y abrió el closet para sacar ropa, pero al abrirlo salió la mujer de dentro del closet, la que venía en su trayectoria atravesando paredes, y espantado éste dijo “Ay Dios es la mujer de Blanco”; y ésta le contestó “Si soy la mujer de blanco y me llamo Viki, y continúo atravesando paredes, por eso se supo desde entonces que se llama Viki esta mujer andariega que quien sabe desde donde sale y desde cuántos siglos.

…Por el placer de escribir…Recordar…Y compartir….

*Esta crónica fue publicada hace más de 15 años en el periódico sudcaliforniano, revista compás, en el programa de radio contacto directo XENT radio La Paz*


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